Ramón Álvarez de Miranda ha sido reelegido este viernes presidente del Tribunal de Cuentas por otros tres años, un cargo que ejerce desde julio de 2012, según ha anunciado el Tribunal en un comunicado.

Junto a él han sido reelegidos los otros dos miembros de la comisión de gobierno, Javier Medina Guijarro y Felipe García Ortiz, como presidentes de las Secciones de Fiscalización y de Enjuiciamiento de la Institución, respectivamente.

Álvarez de Miranda tiene tras de sí una larga y prematura carrera política, ya que fue elegido en 1979, con solo 24 años de edad, diputado en el Congreso de los Diputados en las filas de la Unión de Centro Democrático (UCD) de Adolfo Suárez. Se da la circunstancia de que compartió escaño y grupo parlamentario con su padre, Fernando Álvarez de Miranda, presidente de la Cámara entre 1977 y 1979 y diputado, al igual que su hijo, hasta 1982.

Su trayectoria profesional ha estado marcada, sobre todo, por su pertenencia al Tribunal de Cuentas, en el que ingresó en 1986. En 1991 ocupó el cargo de subdirector técnico del Departamento Financiero de la Institución, en 1998 paso a ocupar la Subdirección Técnica en la Presidencia del Tribunal y en 2001 fue designado, por las Cortes Generales, consejero del Departamento de Entidades Locales.

En julio de 2012 fue reelegido consejero y nombrado presidente del Tribunal de Cuentas. En esta condición, también ejerce de secretario general de la Organización de Entidades Fiscalizadoras Superiores de Europa (EUROSAI).

A finales del pasado mes de junio, Álvarez de Miranda tuvo que comparecer ante la Comisión Mixta (Congreso-Senado) para las relaciones con el Tribunal de Cuentas para dar cuenta sobre las posibles irregularidades en la contratación del personal de la institución.

Durante su intervención, el presidente negó las irregularidades y aseguró que se estaban cumpliendo las medidas que había anunciado él mismo un año antes para dotar de mayor transparencia al funcionamiento del órgano fiscalizador y buscar la “excelencia” en el desempeño de su labor.

Tal como informó recientemente el diario El País, el Tribunal de Cuentas de Europa criticó el pasado mes de junio en un informe la gran cantidad de altos cargos elegidos “a dedo” en el Tribunal de Cuentas español. Según el rotativo, el propio Álvarez de Miranda tiene en el tribunal a una cuñada y a un sobrino, y su número dos, Javier Medina, a dos hermanos, a su esposa y a una pariente de esta.