En el ayuntamiento de Barcelona llevan unos días dándole vueltas a la conveniencia de la decoración monárquica.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, retiró hace dos días el busto del Rey Juan Carlos I que presidía el salón de plenos del Ayuntamiento desde 1976. Lo justificó diciendo que “hay una sobrerrepresentación de símbolos monárquicos”.

 

 

Hoy, dos miembros del grupo municipal del Partido Popular, Alberto Fernández y Àngels Esteller, han colgado en su lugar una foto de Felipe VI. El primer teniente de alcalde de Barcelona en Comú, Gerardo Pisarello, lo ha retirado inmediatamente.

 

 

La polémica ha traspasado las paredes del ayuntamiento y ha trascendido a los medios y políticos nacionales.

 

 

 

 

También ha llegado a Twitter, donde podemos observar reacciones de todo tipo al “incidente”, originales propuestas decorativas y el enésimo debate monarquía/república.