El juez del caso Gürtel, José de la Mata, ordenó ayer jueves la entrada y registro en la sede del Banco Popular en A Coruña para acceder a una cuenta de la empresa Belfast Link en el Banco Pastor con la que se relaciona a Amando Mayo, uno de los presuntos testaferros de la trama Gürtel.

El magistrado ha actuado a petición de las fiscales del caso, Concha Sabadell y Concha Nicolás, ambas de la Fiscalía Anticorrupción, para que se investigaran estos depósitos y se pidiera al Popular información sobre los emisores y destinatarios del dinero transferido (sin pagar impuestos en España) por las compañías Belfast Link y EVES, de origen uruguayo, movimientos que alcanzaron una suma total de 458 millones de euros, según han informado las agencias.

El juez ha ordenado el registro ante la falta de colaboración del Banco Popular, que preside Ángel Ron. No obstante, fuentes de la entidad han asegurado a Europa Press que el Banco Popular y el Pastor han colaborado siempre y seguirán haciéndolo en cualquier investigación iniciada por las autoridades competentes y aportarán “cuantos datos les sean requeridos siempre que los tengan en su poder”.

La Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) de la Agencia Tributaria, según recuerda el diario InfoLibre, detectó en marzo de 2013 que una de las empresas de la trama Gürtel, Zorak Associated, había realizado dos transferencias de 100.000 euros cada una al exterior desde una de las cuentas que tenía la empresa uruguaya Belfast Link en una sucursal gallega del Banco Pastor, absorbido por el Banco Popular. La ONIF tiró del hilo y detectó la existencia de otras cinco cuentas similares. Desde esas seis cuentas corrientes se habían transferido en nueve años al exterior 458 millones de euros.

Tal y como informa la Agencia Tributaria, importantes cantidades de este dinero acabaron en sociedades constituidas en Panamá y otros paraísos fiscales. El funcionario de Hacienda que elaboró el informe sostiene que muchos de los destinatarios del dinero, “únicamente identificados por su nombre”, reciben gran cantidad de transferencias por importes elevados, “y según la información disponible en la web son sociedades con residencia en Panamá”. infoLibre ha comprobado que otras firmas que se benefician del envío de dinero están inscritas en las Islas Caimán y en las Bahamas.

El desvío de 458 millones a paraísos fiscales se conoce, por tanto, desde el año 2013, pero la trama comenzó a operar en la entidad gallega mucho antes, en 2008, según un informe enviado por las autoridades suizas a la Audiencia Nacional citado por el diario La Voz de Galicia. La pista la dieron las transferencias que a una de ellas hizo desde Suiza uno de los imputados en la trama de corrupción, el empresario zaragozano Amando Mayo Rebollo, al que apuntan como supuesto gestor de algunas constructoras que trabajaban, presuntamente, para Francisco Correa. En 2013, los funcionarios de Hacienda alertaron por primera vez al juez Pablo Ruz de que los supuestos propietarios de estas cuentas no habían tributado ni un solo euro por este dinero y que tanto Belfast Link como EVES podrían estar tratando de ocultar el lavado de dinero negro, en sumas de gran importancia.