El proceso de concentración en el sector de las telecomunicaciones en España sigue su curso. El último movimiento corporativo lo ha llevado a cabo la compañía vasca Euskaltel con la compra de la cablera gallega R.

Tal y como avanza el diario Expansión, Euskaltel se habría hecho con el 100% de la empresa gallega. Concretamente, y según el diario económico, Euskaltel ha tomado el 70% del capital en manos del grupo CVC y también el otro 30% que mantenía el banco gallego Abanca.

La operación ha sido valorada en 1.155 millones de euros. Ante esta situación, el precio que se ha alcanzado supone 10,9 veces el ebitda estimado para R en 2015 y se pagará en una mezcla de efectivo y de acciones, según Expansión.

Una operación lógica

Hace unos días, en SABEMOS, contábamos cómo estaba avanzando la situación que finalmente se ha producido. De este modo, puede que de aquí al año que viene las tres compañías cableras del Norte estén ya fusionadas y listas para que la británica Vodafone se sienta tentada para comprar. Si no en 2016, sí cuando haya terminado de digerir Ono.

Por supuesto, es una situación que no sucede de improviso. Hace falta mucho trabajo previo, y hoy ha sido el primer paso, aunque todo comenzó con la salida a Bolsa de Euskaltel, una operación en la que los fondos Investindustrial y Trilantic se forraron, entre las plusvalías de una participación del 48,1% que compraron en 2012 por 300 millones, y el megadividendo que se repartieron los accionistas del grupo antes de la salida a Bolsa, préstamo incluido.

Ante esta situación, con Kutxabank como único gran accionista de referencia de la cablera vasca, comenzaba el baile. Euskaltel tiene vocación compradora, como se ha demostrado, y las sinergias han empezado con la compra de la gallega R.

Una vez fusionadas (si todo sigue su curso), con todas las sinergias ejecutadas y las plantillas optimizadas, tocará esperar a un comprador, y Vodafone sigue siendo, a día de hoy, la compañía más interesada en realizar una posible adquisición. Si valoramos las tres compañías al mismo ratio de 10,6 veces Ebtida con el que se valoró Euskaltel, podríamos hablar de un gran grupo valorado en más de 2.000 millones, con un enorme despliegue de cable compatible con el grueso de la infraestructura de Vodafone y una base de clientes que no sólo es muy fiel sino que además ha crecido muy bien en el terreno móvil, en dos de los tres casos (R y Telecable) tienen a Vodafone como proveedormayorista.

Uno de los motivos que hacen pensar en que las cableras tienen prisa está relacionado con el hecho de que Orange y Vodafone ya han comenzado con el despliegue conjunto de fibra en País Vasco, Asturias y Galicia. Tardarán mucho en alcanzar los niveles de cobertura de las cableras, pero éstas se enfrentan a una carrera contra el tiempo y lo lógico es que se pongan presentables lo antes posible para entregarse a la británica en cuanto sea posible y por un precio razonable.

Que esto va a pasar (como ya ha sucedido), salvo grandes sorpresas, está claro. La única duda es cuándo caerá Telecable.

Imagen | ‘adslzone.net