El exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato se ha negado este miércoles a declarar ante el juez de instrucción de Madrid Antonio Serrano-Artal.

Rato debía responder a las acusaciones formuladas por la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) y la Fiscalía Anticorrupción que apuntan a que empleó un “complejo entramado societario” para cometer hasta cinco delitos fiscales, blanqueo de capitales y alzamiento de bienes.

Según informar Europa Press, el que fuera presidente del Fondo Monetario Internacional (FMI) no ha querido responder a las preguntas del magistrado hasta conocer el contenido de un nuevo informe que prepara la ONIF tras analizar la documentación intervenida, han informado fuentes jurídicas. La Fiscalía le acusa únicamente de los delitos fiscales y el blanqueo.

Rato, que se ha mostrado dispuesto a colaborar con la Justicia, volverá a comparecer cuando el citado informe esté terminado, han agregado las mismas fuentes.

Un primer informe la ONIF desencadenó hace tres meses una denuncia de la Fiscalía de Madrid ante los juzgados de guardia de Plaza Castilla y la detención durante ocho horas del que fuera presidente del Fondo Monetario Internacional (FMI) mientras agentes de Vigilancia Aduanera registraba su domicilio y su oficina en una céntrica calle del barrio Salamanca de Madrid.

En este plazo, el juez el que finalmente recayó la causa, Antonio Serrano-Artal y la Fiscalía Anticorrupción –a la que se encargó su tramitación– han repasado los cerca de 40.000 documentos incautados en la operación.

Los indicios han conducido a que el Ministerio Público descarte la comisión por parte de Rato de un alzamiento de bienes –supuestamente cometido para eludir el pago de las fianzas que se le reclaman en la Audiencia Nacional– y a que ponga en duda el blanqueo de capitales. El juez señaló en un auto dictado el pasado 1 de julio que por el momento únicamente ve “perfilado” el delito fiscal.