Este año nos hemos librado de la típica guerra del fútbol. El hecho de que Telefónica haya comprado los derechos para la temporada 2015/2016 por 600 millones a la Liga nos ha evitado la incertidumbre hasta el último minuto de otros años.

Hay discusiones sobre quiénes entrarán a pagar a pachas con la operadora, o cuándo lo harán, pero al menos las cosas están más claras que otras veces y toda la Primera División, incluso ese incómodo partido del Plus que siempre encarecía artificialmente la factura de quien quería ver todo el fútbol, estará en el mismo paquete, en distintas operadoras y a precios más populares que antaño.

El problema es que ya estamos a 22 de julio y la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) aún no ha aprobado la oferta minorista que le ha presentado Telefónica. En principio, parece difícil que haya mucho que objetar. Lo más difícil de la regulación no era esto, sino las obligaciones mayoristas tras la compra de DTS (Canal+). Pero incluso si hubiese alguna objeción, lo normal es que se le comunicase lo antes posible.

Telefónica tiene su campaña preparada para salir al mercado

Telefónica tiene su campaña preparada para salir al mercado, los precios definidos y sólo le falta la luz verde definitiva del regulador. El objetivo de la operadora era llegar a las tiendas mucho antes del 1 de agosto para evitar, en la medida de lo posible, el éxodo estival. Cada día de retraso en la aprobación de la oferta supone un pequeño varapalo en sus objetivos de ventas antes del inicio de la Liga BBVA.

Pero es que, además, a los rivales de Telefónica no les viene mal que salgan estas ofertas a la calle: así tendrán un indicador certero de qué precio pondrá el incumbente a la hora de definir con precisión sus planes de negocio.

Varias decenas de operadores han pedido ya precio a Telefónica. Algunos de ellos, consultados por SABEMOS, estiman que Telefónica pondrá un precio a su paquete de fútbol de 20-25 euros al mes. Pero hasta que no lleguen los anuncios a la calle no habrá forma de ver qué sucede.