El pleno del organismo pide más información al cuerpo técnico sobre los terrenos para tomar una decisión con la que se impulsaría el proyecto de construir un almacén nuclear en Villar de Cañas.

El CSN se da más tiempo para decidir sobre el cementario nuclear de Villar de Cañas. El pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha aplazado, al menos hasta la reunión de la próxima semana, su decisión sobre si concede la autorización previa al proyecto de construir el almacen temporal de residuos radiactivos en la localidad conquense, según informan a SABEMOS fuentes conocedoras del proceso. El asunto volverá a abordarse en el pleno del próximo miércoles, pero no es seguro que se adopte entonces una decisión.

De momento, los consejeros han solicitado más información al cuerpo técnico del CSN por las serias dudas que existen sobre la calidad de los terrenos y sobre si el tipo de suelo en la zona realmente permite levantar un silo en el que se guardará toda la basura nuclear del país durante décadas. Según las mismas fuentes, las incertidumbres sobre la idoneidad de la ubicación en Villar de Cañas del Almacén Temporal Centralizado (ATC) son realmente serias porque “la calidad del terreno parece pésima”.

De momento, sin autorización

El pleno del CSN, integrado por cinco consejeros (dos nombrados a propuesta del PP, dos del PSOE y uno de CiU), tenía previsto estudiar hoy un informe de la dirección técnica del organismo de cara a la concesión de la autorización previa o autorización de emplazamiento, que en la práctica implica dar por buena la ubicación del cementerio nuclear. No es que con esta autorización previa se dé permiso para iniciar la construcción del almacén, pero sí se da un impulso crucial al dar por bueno el emplazamiento elegido. Tras la autorización previa, el Gobierno debería aprobar la declaración de impacto ambiental, y el CSN aún debería dar otras dos autorizaciones, la de construcción (ya solicitada también por el Ministerio de Industria) y la de explotación.

Sin embargo, existen serias dudas entre los propios técnicos del CSN sobre los terrenos, fundamentalmente sobre su calidad para albergar sin problemas un silo de estas características. Algunos técnicos sostienen que emplazar el ATC en los terrenos del municipio conquense requeriría una labor de cimentación mucho más exigente, lo que alargaría los trabajos de construcción y encarecería el proyecto (que en principio requerirá una inversión de en torno a 1.000 millones de euros). Y aunque otros técnicos sí que avalan la calidad del terreno para la construcción de la instalación, lo cierto es que las dudas sobre la elección de los terrenos persisten y vienen de lejos.

Otros estudios sobre los terrenos que no estarán hasta 2016

De hecho, Enresa, la empresa pública encargada de la gestión de los residuos nucleares en España, adjudicará después del verano un contrato por importe de 1,17 millones de euros para que una empresa independiente haga nuevos sondeos en los terrenos elegidos para el ATC para que determine la idoneidad de los mismos para albergar un silo con residuos radiactivos. Los trabajos adicionales para estudiar la calidad del suelo se desarrollarán durante ocho meses, así que los resultados en principio no estarían listos hasta abrilo o mayo de 2016. Desde Ecologistas en Acción, uno los grandes detractores del proyecto de cementerio nuclear, se denuncia que no tiene sentido que el CSN se pronuncie ya sobre la autorización previa del emplazamiento o incluso sobre la licencia de construcción cuando los estudios adicionales de Enresa no estarán hasta el año próximo.

La necesidad de construir un almacén centralizado para acoger los residuos nucleares de alta actividad de las centrales españolas se viene planteando desde hace décadas. En el último Plan General de Residuos Radiactivos, que data de 2006 (y que sorprendentemente no hay fecha para actualizarlo aún a pesar de que lo normal es revisarlo pocos años), contemplaba inicialmente la construcción de un almacén temporal centralizado que estaría listo en 2010 o 2011 y que serviría para guardar los residuos sólo hasta la construcción de un almacén geológico profundo (AGP), que es donde se esconderá la basura nuclear durante miles de años.

Lo de tener el ATC en 2011, claro, no se cumplió. El Gobierno de Rajoy impulsó de nuevo el proyecto en ese mismo 2011 y se esperaba que, una vez elegida Villar de Cañas para ubicarlo, que el almacén pudiera estar operativo en 2016. Y es evidente que el nuevo plazo tampoco se cumplirá, ya que en el mejor de los casos será en 2016 cuando se inicien los trabajos de construcción. Fuentes de Enresa mantienen que estas labores de construcción sólo se alargarán durante dos años, con lo que el ATC podría estar en 2018 o 2019. Pero fuentes del sector nuclear consultadas por SABEMOS ven imposible, precisamente por la deficiente calidad de los terrenos de Villar de Cañas y por la necesidad de hacer cimientos más profundos y otras labores adicionales, que el ATC pueda estar operativo antes de 2021.