El Ayuntamiento de la localidad vallisoletana de Trigueros del Valle ha aprobado una medida para declarar de esta forma a los “animales que conviven con las personas” en una iniciativa propuesta por una Asociación de Animalista trasladada al Pleno Municipal para su aprobación. Se trata del primer municipio que establece una norma de este tipo.

Para empezar, Trigueros del Valle es un pueblo de la provincia de Valladolid. Ubicado a unos 25 kilómetros de la capital castellano y leonesa, presume de un castillo del siglo XV que sus habitantes tienen bautizado como ‘La Fortaleza’. Bien conservado, se pueden apreciar todavía las caballerizas, parte de los muros de la Torre del Homenaje, la Puerta principal y varios cubos. Esta joya arquitectónica es la principal seña de identidad de un lugar donde también luce la iglesia de San Miguel Arcángel o la ermita de Nuestra Señora de la Virgen del Castillo, de estilo mozárabe. En resumen, un destino rural de interior totalmente recomendable si se quieren conocer rincones de la Castilla más vieja y tradicional.

Pero el municipio ha dado un salto en su concepto y, a partir de ahora, por sus calles será posible encontrarse con los nuevos “vecinos no humanos”. No se trata de ninguna cuestión extraterrestre. Es la nueva forma de conceptuar a perros y gatos con el objetivo de “valorar a los animales que conviven con las personas” y hacer frente a acciones como el abandono o el maltrato. La iniciativa parte de la Asociación Animalista Libera junto a una entidad denominada ‘Rescate 1’, que ha trasladado al Pleno Municipal del Ayuntamiento a través del Grupo Socialista, que gobierna en Trigueros del Valle con su alcalde Pedro Pérez Espinosa con mayoría absoluta.

Rubén Pérez, responsable de campañas de la ONG, afirma que este tipo de decisiones pretenden “seguir avanzando en el campo legislativo para proteger a los animales”, además de demostrar “que cada vez existe mayor sensibilidad contra la crueldad hacia los animales”. Trigueros del Valles el primer municipio que se atreve a aprobar una norma de este calado.

Imagen | Flickr – Carlos Alejo