Enagás obtuvo un beneficio neto de 213,1 millones de euros en el primer semestre del año, lo que representa un 1,5% más que en el mismo periodo de 2014, según ha informado este martes la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El resultado bruto de explotación (Ebitda) de la compañía se redujo un 9,6% en los seis primeros meses del año, hasta los 458,8 millones de euros, en tanto que el resultado neto (Ebit) ascendió a 311,9 millones de euros, con un retroceso del 7,9% sobre el primer semestre de 2014.

En una conferencia con analistas, el presidente de Enagás, Antonio Llardén, explicó (citado por la agencia Europa Press) que la mejora del beneficio responde a la mayor contribución de los activos internacionales y a otros aspectos como la apreciación del dólar frente al euro.

Dentro de la contribución de los activos internacionales, destaca la aportación de Transportadora de Gas del Perú (TgP) y Compañía Operadora de Gas del Amazonas (COGA). La compañía acaba de cerrar la adquisición de un 4,34% adicional de TgP, anunciada en junio, y ya tiene un 24%, lo que el convierte en el segundo principal accionista.

“Los resultados nos permiten confirmar que cumpliremos con los objetivos a pesar de la volatilidad del mercado y del contexto internacional”, afirmó Llardén a los analistas.

Los ingresos totales de Enagás bajaron un 4,6% hasta junio y se situaron en 609 millones de euros. En este sentido, la compañía ha destacado el impacto de la reforma regulatoria por importe de 59,6 millones de euros, que ha sido compensado en parte por la contabilización de 8,6 millones de euros de ingresos adicionales por reconocimientos pendientes.

En el primer semestre, las inversiones realizadas por la sociedad totalizaron 280,3 millones de euros, un 33,1% menos que en los seis primeros meses de 2014.

De este importe, 142,6 millones se destinaron a proyectos internacionales y 137,7 millones a activos en España, en línea con el objetivo anual.

Entre las inversiones en el periodo destacaron la compra junto a la compañía belga Fluxys del operador del sistema gasista sueco Swedegas, así como las adquisiciones en España de un 10% adicional de la planta de BBG (Bilbao) y del 30% de la de Saggas (Sagunto).