Movistar tiene un plan. Es un plan cuidadosamente planificado y ejecutado a la perfección. A día de hoy, la compañía no sólo ha cumplido con su objetivo de convertirse en la gran compañía de contenidos de nuestro país, sino que tiene todas las cartas que necesita sobre la mesa para consolidar su dominio durante años. Pero su estrategia tiene un agujero: Internet.

El caso es que Movistar ya ha ofrecido a sus rivales la oferta mayorista del fútbol, que se suma a las que ya había presentado sobre cine, series, F1 y MotoGP. Empresas como Vodafone u Orange, entre otras, tienen ahora que decidirse sobre qué escoger. Si escogen los dos canales de balompié, pagarán a Telefónica unos 120 y 60 millones de euros, respectivamente. Este dinero ayudará a Telefónica a a diluir el riesgo de la operación, aumentará el nivel de penetración del fútbol de pago en España y hará posible rentabilizar 600 millones de euros que se pagarán por la próxima temporada, 100.000 millones de las antiguas pesetas. Eso es, para hacernos una idea, lo mismo que Carrefour abonó por las 865 tiendas de DIA en Francia.

Pero los rivales de la operadora aún no han decidido qué hacer. Aceptar el fútbol es la opción políticamente correcta, la de caballeros. Pero no es la única. Y una de ellas, en realidad, les ahorraría pagar a Telefónica sin que sus clientes dejen de ver el fútbol.

¿Qué pasaría si Vodafone y Orange no comprasen el fútbol y después llegase Total Channel, de Mediapro, adquiriese los derechos del fútbol vía mayorista a Telefónica y comenzase a ofrecerlos a través de Internet? Como tiene pocos clientes, el precio mínimo garantizado que tendría que pagar a los azules rondaría los 5 millones, y el canal contaría con una amplia base de posibles clientes entre los abonados de estos operadores. Vodafone, de hecho, tiene en Tivo una plataforma neutral en la que este canal podría integrarse sin problemas. No está claro si Vodafone u Orange podrían intermediar por el servicio, o promocionarlo, pero lo que parece evidente es que Mediapro podría ofrecerlo. Incluso podría plantearse empaquetarlo con su canal BeIN, que ya incorpora los derechos de la Champions, y venderlo todo junto. 

Televisiones conectadas de LG y de Samsung, PS3 y PS4, Chromecast, smartphones… Todos estos dispositivos podrían ser utilizados como puerta trasera para que los clientes de Vodafone u Orange vean fútbol sin tener que pagárselo a Telefónica. Fuentes del sector confirmaron a SABEMOS que Total Channel ya estaría interesada, de hecho, en incorporar los canales de F1 y MotoGP, que Orange y Vodafone han rechazado.

¿Es una solución impecable? No. En realidad, los problemas técnicos durante la pelea entre Mayweather y Pacquiao demostraron que servir grandes eventos en directo sin errores en una plataforma como ésta cuando tienes muchas más peticiones que de costumbre en el servidor no es sencillo. ¿Cómo lidiar con los Madrid-Barcelona de cada temporada? No está claro que ningún canal de Internet (OTT) pueda cumplir con las expectativas. Pero, de nuevo, estamos hablando de la posibilidad de ahorrar mucho dinero. Si los grandes rivales de Telefónica no ofrecen el fútbol, surgirá una plataforma alternativa a través de Internet que lo haga.

La gran ventaja de no pagar por el fútbol es que, si realmente están interesados en más contenidos de vídeo, con lo que se ahorran les da para quedarse con muchas series y películas durante los próximos años, a medida que vayan liberándose derechos.

El Plan C

Pero si los operadores finalmente compran a Telefónica los derechos del fútbol, tienen aún una tercera opción. Teniendo en cuenta que los precios que pagan a Movistar incluyen unos mínimos garantizados de clientes, y que muchos piensan que son inalcanzables, existe la opción de dar casi por amortizado el dinero y ofrecer el contenido a mitad de precio que Telefónica. También se pueden buscar otras fórmulas, del tipo: “Contrate ADSL con Orange y vea el resto de la temporada gratis”. Teniendo en cuenta que el paquete básico de Telefónica con fútbol probablemente ronde los 100€, que los rivales abaraten el precio podría ayudarles a conseguir robar muchos clientes convergentes a la operadora que dirige Luis Miguel Gilpérez.

En cierta forma, lo único que no tiene sentido es pagar muchos millones de euros por los derechos e intentar venderlos casi al mismo precio que Telefónica. Porque en ese juego, Movistar siempre gana. Tiene todos los canales, todos los contenidos, una oferta empaquetada inalcanzable para los rivales, numerosos contenidos que no está obligada a revender a nadie y un compromiso muy claro para crecer en contenidos. Frente a eso, una simple reventa mayorista de dos canales de fútbol y uno de cine no tiene nada que hacer. O los alternativos le ponen imaginación, o Telefónica se los va a comer con patatas.