La próxima semana tendremos mucho más claro cómo se podrá comprar fútbol en España, y es que los rivales de Telefónica ya tienen una oferta sobre la mesa que les permitiría revender dos canales protagonizados por el deporte rey. A partir del lunes, deberán tomar una decisión sobre si comprar o no el fútbol que les ofrece su rival. Mientras tanto, desde la competencia de los azules se especula con que el precio que el incumbente ofrecerá a sus propios clientes estará entre los 20 y los 25 euros.

Movistar ha ofrecido a sus rivales dos canales premium en los que se incorporará la competición liguera y la Copa, y que empezarán a emitir pocos días antes de que comience la competición. El lunes, todos los interesados deberán indicar si quieren recibir un precio preliminar y, desde ese momento, tendrán que decidir qué hacer. La decisión más difícil la tendrán que tomar Vodafone y Orange, que podrían tener que pagar en el entorno de los 130 y los 60 millones de euros, respectivamente.

La compra del fútbol es una apuesta muy peliaguda para los rivales de Telefónica. Si aceptan, no sólo se verán obligados a comercializar el producto como nunca antes para conseguir rentabilizarlo, sino que además serán bien conscientes de que el dinero que paguen a su rival será utilizado para cimentar su sólido dominio en el mercado español de los contenidos.

Además, si eligen ambos canales (y en ningún escenario se plantearían escogerlos por separado) sólo les quedará uno para elegir. Recordemos que Movistar ha diseñado una oferta con seis canales y únicamente está obligada a revender la mitad. Vodafone y Orange han descartado, por el momento, la Fórmula 1 y la MotoGP, y todo hace pensar que elegirán el fútbol por encima de las series y que buscarán otra fórmula, quizá Netflix, para mejorar su propuesta en ese apartado.

Si finalmente pasan por caja por el fútbol, los alternativos creen que el precio de Movistar con el que deberán competir será de “entre 20 y 25 euros”, aunque son sólo rumores de mercado. “Además, Movistar se ha reservado la Liga Adelante, que no es un contenido premium según las condiciones impuestas a la fusión por la CNMC”, subrayan.

Pero la Segunda no es algo baladí para determinadas aficiones, especialmente de los cableros regionales. Así, los clientes asturianos de Telecable no tendrán más opciones que Telefónica para ver los partidos del Oviedo; los de Euskaltel no podrán disfrutar de ningún encuentro del Alavés, con su flamante fichaje Toquero, ni de los del Bilbao Athletic, y los de R no podrán disfrutar de los encuentros del Lugo.

La otra alternativa pasa por no comprar el fútbol y dejar a Movistar con la exclusiva total en España durante la próxima temporada. ¿Les supondría eso perder un gran número de clientes? En ese tipo de cosas tendrán que pensar a la hora de tomar una decisión.

En todo caso, nunca olvidemos que también está en el aire la situación de la Champions. Mediapro y Al Jazeera han anunciado el lanzamiento de un canal, BeIN, que ofrecerá estos partidos, pero en el sector es notorio que están muy abiertos a vendérselos en exclusiva a algún rival de Telefónica por unos 200 millones. ¿Se podrían gastar Vodafone y Orange ese dinero, más lo que les cueste el fútbol, para dar con la puerta en las narices en su rival? Por el momento, los únicos que han apostado de verdad por los contenidos en este país son los azules. Veremos si les sale o no competencia. La pelota, nunca mejor dicho, está en su tejado.

 

Foto: faungg’s photos en Flickr