Acaba de ser elegido portavoz nacional de Unión Progreso y Democracia tras un proceso de primarias en el que se debatía entre otras cosas si buscar confluencias con otros partidos o continuar en solitario. Andrés Herzog (San Sebastián, 1974) no solo es el abogado que encabezó las querellas por la salida a Bolsa de Bankia y las tarjetas black; es además el líder encargado de lograr que la formación magenta sobreviva sin el liderazgo de Rosa Díez al desplome que indican las encuestas y que arrojaron las últimas elecciones municipales y autonómicas.

¿Cuál es su objetivo y el de su nuevo equipo?

Tenemos nuevo equipo y el objetivo es recuperar la ilusión de los votantes.

Llega usted a un partido que ha estado dirigido durante casi ocho años por una misma persona (Rosa Díez), ¿Qué viene usted a aportar distinto?

Para empezar somos un equipo joven, nuevo. El partido tiene ahora un relevo generacional bastante importante; hay de hecho una media de cuarenta años en mi equipo, que no está mal, y personas que no han estado nunca vinculadas con la dirección del partido en su inmensa mayoría. De hecho solo somos dos personas de la actual dirección que fuimos elegidos en el anterior cogreso de UPyD (Gorza Maneiro y yo). El resto, los otros 19 que forman la nueva dirección es gente que ha desempeñado distinta tareas internas en UPyD, cargos públicos, pero realmente sin responsabilidades en la gestión directa. Por lo tanto, desde ese punto de vista, empezamos sin hipotecas. Lo mismo que decíamos que no teníamos hipotecas hacia fuera, pues lo mismo hacia dentro. Nuevas formas de afrontar los problemas, de comunicarnos… creo que todo eso nos va a aportar una frescura, una novedad que ya es un componente importante. Después tenemos muchas propuestas de cambio. En todos los ámbitos: de organización interna, de comunicación, de afiliación (hemos fallado mucho en aumentar la base de afiliados). Necesitamos una base de afiliados sólida precisamente para que aguantara en momentos más difíciles. La idea es presentarnos como un partido más cercano a la gente.

¿No ha sido UPyD un partido cercano?

Una de las cosas que nos dice la gente es que se nos ha percibido como un tanto fríos, con soluciones a problemas pero desde un punto de vista quizás más teórico. Hemos ofrecido muy buenas soluciones para los problemas de España, pero lo que pasa es que en un momento en que en España la gente lo está pasando mal, la crisis económica, con dificultades para llegar a fin de mes, desahucios… pues creo que se nos ha percibido como un tanto fríos. Y eso es una de las cosas que tenemos que revertir. Nuestras soluciones son muy buenas, pero la gente tiene que percibir que son las que necesita. Y esto por ejemplo nos ha pasado mucho con la lucha contra la corrupción, que es uno de nuestros ejes (no el único), pero es verdad que la gente no digo que no le importe la corrupción, pero no acaba de percibir que le afecta directamente en su vida. Hemos fallado en explicar que lo que se llevan unos se lo quitan a otros. Esto es así de simple. Y que los recortes que hemos sufrido no hubieran tenido que hacerse de perseguirse un poco la corrupción (no digo acabar con ella, que es imposible). Y eso quizás ha sido una responsabilidad nuestra.

¿Qué ha hecho mal UPyD para estar donde está?

Ha habido fallos y luego una serie de factores más generales, que tienen que ver con la irrupción de partidos emergentes en un momento en el que mucha gente tenía necesidad de caras nuevas, de cambios… y ahí nos pilló con el pie cambiado. No somos un partido recién creado, somos un partido joven pero ya con casi ocho años de existencia, con una líder con una larga trayectoria en la política y eso creo que de alguna manera nos sacó del tablero político. También nos ha hecho daño el voto útil. Es un conjunto de factores que te hacen entrar en una espiral descendente: los ciudadanos bajan las estimaciones de voto, eso afecta a tu propia financiación, a su vez provoca que el voto útil se vaya a otras formaciones políticas… Pero la parte buena es que lo mismo que ha pasado estos meses la situación es perfectamente reversible. Porque creo que ahora mismo la situación es tremendamente inestable. Lo mismo que creo que hay partidos que han nacidos en sus máximos, como pueden ser Podemos o Ciudadanos, creo que otros como UPyD tienen margen de recuperación. Porque no creo que haya que olvidar que el votante de los partidos nuevos no tiene nada que ver con el de los partidos tradicionales. Es un votante tremendamente infiel, muy exigente, que te vota un día y te deja de votar el siguiente, y te puede volver a votar el tercero. Creo que hay que tenerlo en cuenta y no dejarse condicionar por el momento concreto, y confiar en las ideas de cada uno y sobre todo en la forma de comportarse, que es lo que nos diferencia del resto.

Las Elecciones Generales están a la vuelta de la esquina, ¿qué resultado sería aceptable para UPyD en su opinión?

Teniendo en cuenta estos últimos meses creo que mantener nuestra representación sería un objetivo correcto óptimo. Aunque no fuera eso creo que sería fundamental que estuviéramos en el Congreso, al menos con un diputado. La explicación es que UPyD creo que mejora las instituciones. Allá donde está, aunque sea con una representación modesta obliga al resto a comportarse. Lo hemos visto no solo en el Congreso. Un partido que se niega a los coches oficiales, reduce el número de asesores, publica las nóminas… son cosas que no dependen del tamaño electoral y que con solo hacerlas obligas al resto a retratarse. Ese es el poder que realmente tiene UPyD y es la razón por la que defendemos nuestra autonomía.

¿Por qué esa defensa a ultranza de la autonomía?

Concejales de distrito de Madrid devolvieron 260.000 euros, nos negamos al reparto de la Justicia (teniendo derecho a ello), el reparto de plazas en las televisiones… eso lo hemos hecho porque somos libres. Creo sinceramente que confluyendo en otro partido no lo habríamos hecho jamás. De Ahí la importancia de la ejemplaridad, y eso creo que es fundamental mantenerlo y no depende del tamaño electoral, sino de tu comportamiento.

¿El capítulo de la confluencia con Ciudadanos está cerrado definitivamente?

No lo he cerrado yo, lo han decidido los afiliados al votar en el Congreso extraordinario. Creo que las candidaturas que se han presentado tenían un programa muy claro en este sentido: Tres de las cuatro candidaturas que hemos competido abogaban por mantener la autonomía del proyecto y había una que defendía lo contrario. Todo son opciones legítimas pero los afiliados se han pronunciado sobre esta cuestión. Por lo tanto creo que es momento de dejar de hablar de otros partidos y de problemas internos. Creo que es momento de mirar afuera y proponer soluciones a la gente.

¿Qué soluciones concretas propone UPyD?

Una de las prioridades es atajar la desigualdad. Tiene muchos aspectos: la desigualdad territorial con unas zonas de España con privilegios, más ricas, y otras más pobres que no tienen derechos históricos ni conciertos. Eso nos parece una cosa bastante elemental que en el Siglo XXI no se pueden mantener privilegios territoriales. Pero la desigualdad tiene otras vertientes: la brecha entre ricos y pobres, por ejemplo, que va aumentando en una situación de crisis en la que todavía seguimos por mucho que el Gobierno se empeñe en negarlo; la brecha laboral entre los que tienen trabajo y los que no tienen trabajo; o incluso entre los que tienen trabajo y no pueden llegar a fin de mes, que es un peligro tremendo de acabar en la pendiente de la pobreza. Todo eso está ahí. Luego tenemos un estado absolutamente insostenible. Es algo que hemos defendido prácticamente en solitario: la reducción del entramado institucional, de las diputaciones provinciales que son un nicho para colocar amiguetes, la supresión de organismos públicos, la recuperación de competencias por parte del Estado no como una reivindicación centralista, sino para garantizar que los ciudadanos tengan las mismas vacunas allá donde vivan. Cosas que son bastante evidentes. En el ámbito de la educación que haya libertad de elección de la lengua materna como vehicular en la enseñanza. Cosas que solo defendemos nosotros. Pero habrá más asuntos como la escisión de Cataluña, el derecho a decidir… que creo que volverá y UPyD es el único partido que defiende ciertas posturas y tiene las ideas bastante claras.

En este sentido sí que hay una continuación en el discurso…

Esto sí que nos distingue del resto de partidos: Decimos lo mismo en todos los sitios. Nosotros nos hemos presentado en elecciones en País Vasco y Cataluña defendiendo allí la supresión de los derechos históricos, algo en lo que somos los únicos. Porque incluso los emergentes dicen una cosa en Madrid, pero en su programa autonómico dicen algo distinto. Solo hay que ver los programas. Todo esto es lo que nos hace un partido peligroso y radical en algunos aspectos.

Otro de los temas por los que defienden que son necesarios es por las causas judiciales en las que estaban presentes, pero esto peligra por la caída de ingresos.

Es curioso que según íbamos avanzando en estas causas judiciales íbamos teniendo menos presencia mediática y peor valoración. Es curioso porque en principio todo el mundo reconoce que hemos hecho un buen trabajo y que no lo hemos hecho por razones electorales, sino por una razón púramente de justicia, porque si no iban a quedar impunes hechos gravísimos que han dejado por el camino estafados, gente que ha perdido todo sus ahorros y un importante quebranto para todos los españoles. Me hace gracia el escándalo que se ha montado aquí por Grecia porque en su momento España pidió 100.000 millones para rescatar a las cajas. Pero hay que ser sinceros que esta estrategia no nos ha granjeado muchos amigos.

Y sabiéndolo, ¿van a continuar con la misma estrategia?

Pues sí porque no lo hemos hecho por el rédito electoral, sino casi por una obligación moral. Porque creíamos que era lo que nos correspondía hacer. Ahora tenemos problemas económicos para mantener todas estas causas judiciales, pero vamos a seguir intentando obtener recursos, porque vemos que en el momento que levantamos el pie del acelerador y dejamos de prestar atención a las causas los malos van ganando batallas, y es algo que vamos viendo estas últimas semanas en relación a las preferentes, a las tarjetas black…

Hace unas semanas UPyD anunció un inminente acuerdo con una fundación para financiar precisamente la presencia en estas causas judiciales, ¿Quién está detrás? ¿Está este acuerdo cerrado?

La verdad es que no hay novedades. Hemos vuelto a hablar con nuestros interlocutores y nos han señalado que la fundación todavía está en fase de constitución. Una vez esté cerrada esta fundación, que es externa absolutamente a nosotros y es apolítica, espero que podamos cerrar un acuerdo mediante el cual podamos seguir en las causas. 

¿Es optimista al respecto?

Sí, sí. Pero los tiempos a veces son más largos de lo que puede parecer. Pero confío que para septiembre podamos tener el acuerdo ya firmado.

Tras su victoria en el Congreso extraordinario ofreció a Irene Lozano continuar en el partido. ¿Mantiene el ofrecimiento? ¿Le ha respondido?

Ha sido un ofrecimiento no solo a Irene Lozano, sino a todas las candidaturas, bajo la premisa de que una vez se ha votado ya no hay candidaturas, sino que todos son afiliados de UPyD, y que vamos todos en el mismo barco y que debemos trabajar juntos porque los retos son difíciles. Creo que no podemos permitirnos perder ninguno de nuestros activos. Y lo mismo puedo decir de Irene Lozano, que es diputada en el Congreso. He hablado con ella y con el resto de los representantes de las candidaturas y todos me han mostrado su disposición de seguir colaborando. Falta ver si esto es verdad y si seguimos remando todos en la misma dirección. Lo mismo puedo decir de Rosa Díez, con la cual seguimos contando. Al igual que Irene tiene un compromiso con los ciudadanos que la eligieron y va a seguir hasta el final de la legislatura y espero que podamos seguir contando con ella después. Que encontremos el encaje para que pueda aportar su experiencia y su conocimiento. Y de otros fundadores como Carlos Martínez Gorriarán, etc, que esperamos que puedan seguir aportando.

UPyD ha sufrido muchas bajas durante sus crisis, ¿Hay alguna estrategia inmediata para recuperarlos?

Lo primero es hacer una ronda de contactos, con medios, con empresarios… presentarnos para que nos conozcan, que vean nuestras propuestas. Convencerles de que nuestras ideas son buenas para España y acabar un poco con esa imagen antipática que tenemos, que creo que es en gran parte fabricada y que es injusta. Ha calado en mucha gente lo de UPyD como partido antipático, pero solo hay que ver la gente que ha formado parte del proyecto para comprobar que es injusto, que son gente normal, muy humana. se ha creado esa imagen, pero tenemos la obligación de revertirlo. Nos toca ser más amables, más risueños. Nos toca volver a ilusionar.

Tras la vuelta del verano entraremos de lleno en periodo electora, ¿Espera una campaña muy bronca?

El Gobierno está claro que va a jugar con barajas trucadas, y que ha querido usar los presupuestos de forma expansiva para completar su programa electoral. Todos sabemos que son mentira pero que se perciben con más credibilidad que un programa electoral, que sistemáticamente se incumpl. Jugarán a la recuperación económica, a la seguridad, contra los partidos de izquierda… creo que ahí jugaremos nuestras bazas. Creo que también los emergentes pueden pasarlo mal. En ese tablero tenemos que recuperar nuestro sitio y creo que lo vamos a hacer.