El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ha asegurado este jueves que ya está negociando con los sindicatos de los empleados públicos “escenarios de creciente retribución” para 2016 y para próximos ejercicios, que podrían incluirse ya en el Presupuesto del año que viene.

Así lo ha dicho Montoro durante su comparecencia en el Pleno del Senado para debatir y votar los objetivos de estabilidad del periodo 2016-2018 y el techo de gasto del Presupuesto del año que viene, donde ha asegurado que también está negociando la recuperación de los días de libre de disposición que se suprimieron durante la crisis y de parte de la paga extra eliminada en 2012.

Según el ministro, citado por Europa Press, también están abordando “otros extremos” de su ámbito de relación laboral de forma que el Estado promueva la dignificación de la función pública dentro de la política de devolver los esfuerzos a todos los colectivos ahora que la situación económica ha mejorado.

Sobre las cuentas de 2016, Montoro ha dicho que el Gobierno las presentará y aprobará “desde la convicción de que lo mejor para los españoles” y para continuar con la senda que ha situado a España como un referente económico. “Luego en las elecciones que decidan los ciudadanos la composición del próximo Gobierno”, ha dicho.

A su parecer, la obligación del Gobierno es trasladar a los ciudadanos los últimos Presupuestos de la legislatura para garantizar la continuidad del crecimiento y la creación de empleo el año que viene. “El Gobierno cumple con su deber”, ha señalado, tras considerar que al ganar las elecciones contrajo con todos los españoles la obligación de velar en todo momento por el interés general.

“Eso es lo que hemos venido haciendo estos tres años y pretendemos hacer hasta el último día del mandato”, ha subrayado Montoro, quien ha asegurado que “nada” desviará al Gobierno de su camino y que los Presupuestos, igual que los de 2015, servirán para potenciar la recuperación.

Partiendo de estas premisas, el Gobierno ha planteado un techo de gasto para 2016 de 123.394 millones, un 4,4% menos que el año pasado. Las partidas que más van a disminuir en 2016 son los intereses de la deuda y la aportación al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). En cambio, subirán las clases pasivas, la aportación a la Seguridad Social, la lucha contra el fraude, las mutualidades o la aplicación de la LOMCE.

Con este techo de gasto, según ha dicho Montoro, se mantiene el estado del bienestar sin nuevos recortes, pero se sigue con la política de austeridad, que es la que ha generado la recuperación económica.

Por otro lado, el Gobierno ha presentado también ante la Cámara Alta del acuerdo de los objetivos de estabilidad presupuestaria, que pasan por reducir el saldo negativo de las cuentas al 2,8% el año que viene, al 1,4% en 2017 y al 0,3% en 2018.

Según Montoro, el Gobierno tiene el deber de coordinar la política económica de España y las directrices deben ser seguidas “por todos”, puesto que es lo que ha permitido que las Administraciones hayan cumplido los objetivos estos años y hayan recuperado la confianza perdida de los socios europeos, los organismos internacionales y los mercados.