La equiparación que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, hizo del peso de España y Chipre en la Unión Europea ha molestado de manera muy especial en el palacio de la Moncloa. Durante el debate sobre la cumbre europea que ayer se celebró en el Congreso de los Diputados, el líder socialista se mofó de la escasa representación de España en la UE y de la derrota en la batalla para presidir el Eurogrupo.

Si ya eran pésimas las relaciones entre el Gobierno y el principal partido de la oposición, lo ocurrido ayer en las Cortes viene a echar más leña al fuego en ese ambiente de crispación, previo a las elecciones generales de final de año.

Contamos con la misma presencia institucional que un país como Chipre –tercer país con la menor economía de la Unión Europea-, pero no se preocupen, porque tenemos muchos jefes españoles de gabinete”, dijo el líder de la oposición con toda la sorna de la que fue capaz desde la tribuna de oradores del Congreso.

La frase indignó a los estrategas del palacio de la Moncloa, que se lanzaron a acusar a Pedro Sánchez de mentir y tener un comportamiento desleal con España, según cuentan a SABEMOS fuentes del Gobierno.

Consciente de que durante el debate se iban a producir andanadas de la oposición contra el Ejecutivo por la derrota de Luis de Guindos en su intento por presidir el Eurogrupo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, llevaba preparada la respuesta. No le hizo falta rebuscar en sus papeles para sacar a colocación lo que para él es el importante peso de España en las instituciones europeas. “Hemos hecho un esfuerzo considerable en la UE durante estos años. No quiero que se generen dudas sobre lo que acabamos de escuchar al líder de la oposición”, dijo Rajoy en su turno de réplica.

A renglón seguido, se encargó de recordar que la Comisión Europea atribuye a España una cuota del 7,38 por ciento para la presencia de los nacionales en las instituciones de la UE. Dicho esto, el presidente del Gobierno se esforzó por pesar al gramo la presencia de España en los organismos comunitarios. Así, Rajoy hizo hincapié en que en 2012 España contaba con dos directores generales en la Comisión Europea y ahora tenemos cuatro, de los 38 existentes, lo que representa el 10,5 por ciento del total.

En la Unión Bancaria, el director general de organismo único de supervisión es español, así como uno de los cinco miembros del mecanismo único de resolución.

En cuanto a los gabinetes de los miembros de la Comisión, Alemania es la que más miembros tiene, con cuatro jefes y cinco adjuntos. Y España, hoy, es la segunda, por delante del Reino Unido, Italia y Francia. Además, contamos con trece nacionales como miembros de los gabinetes de la Comisión, cuando antes teníamos nueve.

Asimismo, Rajoy se encargó de recordar que dos de los ochos directores generales del Consejo Europeo son españoles, lo que representa un 25 por ciento del total. Lo mismo ocurre en el Servicio Europeo de Acción Exterior, donde un 11 por ciento de los puestos directivos están ocupados por nacionales españoles por detrás de Italia, que tiene 13, y por delante del Reino Unido, Alemania y Francia. España es también el segundo Estado miembro con mayor número de jefes de delegación, con el 10.8 por ciento de representación, sólo por detrás de Francia.

“Ésa es una batalla que hemos dado en los últimos años en Bruselas, obteniendo una representación muy importante en la Unión Europea”, dijo textualmente el jefe del Ejecutivo a modo de conclusión.

No es un problema mayor

Por otra parte, el presidente del Gobierno intentó quitar hierro al hecho de que España no disponga de puestos de primer nivel en las instituciones europeas. “Es verdad que no tenemos una Vicepresidencia de la Comisión, pero tampoco la tiene ni Alemania, ni Francia, ni el Reino Unido. ¿Y por qué no la tenemos? Porque preferimos tener una comisaría con cartera (precisamente, la que dirige el ex ministro Miguel Arias Cañete). Yo prefiero tener una comisaria con contenido que no una vicepresidencia sin él”, subrayó Rajoy.

Dicho esto, el presidente del Gobierno se encargó de arremeter contra el PSOE por el papel jugado por los socialistas en la derrota de De Guindos. “Es verdad –recalcó Rajoy- que España no ha ganado la votación del Eurogrupo. Es verdad que yo estoy contento de haber dado esa batalla. Es verdad que el Partido Socialista no nos dio el apoyo”.

Es más, Rajoy se mostró sorprendió por el hecho de que el responsable de economía del PSOE prefiriera a un socialdemócrata, sobre todo después de que el Partido Popular decidiera apoyar, tiempo atrás, al ex ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos en su pretensión de presidir la FAO. “Perdió y el PP no le reprochó a nadie que no hubiera alcanzado la presidencia de la FAO. Porque en la vida, a veces se pierde y a veces se gana. A mí me hubiera gustado que el señor De Guindos fuera el presidente del Eurogrupo. Bueno, no pasa nada. Volveremos a intentarlo”, dijo el jefe del Ejecutivo.