El incumbente del mercado español pagará 600 millones de euros por los derechos de la Liga y ahora sus rivales tienen que decidir si participan o no en la operación. Según los cálculos de los operadores sobre las fórmulas fijadas por la CNMC para la compartición de estos derechos, si todos los rivales de Telefónica accediesen a comercializar todo el fútbol que se les ofrezca, Vodafone tendría que abonar más de 120 millones por los derechos y Orange en torno a los 60, a lo que habría que sumar algunas decenas de millones de euros más procedentes de los cableros del norte.

En ese escenario, los rivales de la operadora terminarían pagando, para acceder a la Liga y a la Copa, más del 30% de la cuenta total a pagar al organismo que preside Javier Tebas para la temporada 2015-2016. Una suma que, según distintas fuentes, añadiendo los costes de producción y sin contar con la Liga Adelante, que Telefónica no está obligada a compartir, estaría en el entorno de los 250 millones de euros.

Está por ver en cuántos canales trocea Telefónica el fútbol para sus competidores, aunque fuentes de la CNMC no creen que la operadora vaya a atreverse con más de dos diferentes. ¿Quizá uno para la Liga y otro para la Copa, por ejemplo, con un tercer canal separado de los demás que no están obligados a compartir con los derechos de la Liga Adelante? Es una de las posibilidades, pero no la única.
 
¿Por qué es tan importante el número de canales? Porque en las condiciones de la compra de Canal+ se fijaron unas condiciones mayoristas muy estrictas. Los rivales de Telefónica pueden optar a un 50% de los canales que se le ofrezcan, y tienen que rechazar la otra mitad.
 
Por el momento, en el sector ya todo el mundo sabe que ni Orange y Vodafone han pedido los canales de MotoGP y F1. Eso implica que si la oferta mayorista finalmente está configurada por seis canales (MotoGP, F1, cine, series y dos de fútbol) Orange y Vodafone podrían adquirir el fútbol, quedarse también con el cine y tapar con algún servicio de terceros, como Netflix, la parte de las series. Una lucha en la que Vodafone, socio con la estadounidense en varios paises, tendría cierta ventaja.
 

El problema es que los costes son quizá demasiado elevados para ellos. Orange-Jazztel pasaría a pagar sesenta veces más que hasta ahora, y Vodafone-Ono multiplicaría por cinco sus costes asociados con el fútbol. Nadie tiene claro que los números les puedan salir con esas cifras, pero lo que tampoco dudan es que, si no forman parte del futbol, perderán clientes convergentes, los más valiosos de todos, a manos de Movistar.
 
Además, los alternativos, que han recurrido las condiciones de la fusión ante la Audiencia Nacional, tienen otro argumento. Si ellos se suman al fútbol, se producirá un escenario en el que pagarán mucho más que en el ejercicio anterior mientras que el incumbente pagará menos.
 
LA INCÓGNItA CHAMPIONS

Para Telefónica fue un golpe duro quedarse sin la Champions, pero la Liga les ha curado muchos de sus males. ¿Incorporará la compañía BeIN, el canal de pago de Mediapro y Al Jazeera con la Champions y ligas extranjeras? Parece lo más probable que, tarde o temprano, lo incluyan en su propuesta todos los operadores de pago de España. La única duda está en el precio.