Un día ha durado la idea de crear estas tasas. Ayer el concejal de Economía explicaba que podían ir incluidas en los presupuestos de 2016. Hoy su jefa dice que “en modo alguno” se gravará ni el turismo ni la instalación de cajeros automáticos en la calle.

“El Ayuntamiento [de Madrid] no tiene previsto en modo alguno la imposición de ninguna tasa turística de ninguna característica. No hay por qué inquietarse”. Con esta rotundidad ha querido la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, cerrar la polémica sobre la creación de una nueva tasa para el turismo, así como otra sobre los cajeros automáticos. Una polémica que ha acabado por ser efímera. Porque nació ayer cuando el concejal de Economía del consistorio, Carlos Sánchez Mato, anunció que ambos gravámenes podrían incluirse en los presupuestos municipales de 2016
 
Carmena ha salido al paso de las declaraciones de su concejal y ha querido “esclarecer el malentendido”, descartando que el gobierno municipal vaya a aplicar ninguna de las dos tasas. “No, ni una ni la otra”, ha sentenciado Carmena. “Rotundamente, no”, ha dicho en rueda de prensa tras reunirse con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, en la sede del gobierno regional.
 
“Vamos a esclarecer malentendidos: creo que hay que precisar y procurar no alarmar” con noticias puede surgir de una comisión municipal, ha apuntado la aslcaldesa. Carmena ha subrayado que no pretende tomar medias contra el concejal de Economía por abrir la posibilidad a implantar estas tasas en 2016, porque “cada concejal puede expresar de la manera que considere oportuno lo que crea conveniente”, y porque “la comunicación nos devuelve un producto que no es el que se pretende manifestar”.
 
Pero el problema de comunicación, en todo caso, parece que en esta ocasión se ha producido en el seno del equipo de gobierno. El concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Carlos Sánchez Mato, avanzó ayer en la primera comisión ordinaria de su área que tanto la tasa turística como la aplicable a los cajeros automáticos podrían ser incluidas en el presupuesto municipal de 2016, subrayando, eso sí, que era una medida que “todavía no está decidida”. Y hoy Carmena confirma que ni está decidida ni se decidirá, descartando la creación de ambos gravámenes.

La pasada semana, la propia Carmena descartó seguir los pasos del Ayuntamiento de Barcelona, ahora comandado por Ada Colau, y rechazó aplicar en Madrid una moratoria para nuevos hoteles y otros alojamientos turísticos. “No va a haber moratoria para el turismo. Al contrario, vamos a relanzarlo”, sentenció. El consistorio barcelonés ha decidido suspender durante un año, con la posibilidad de prorrogarlo por otro más, la concesión de nuevas licencias para hoteles, hostales, pensiones y apartamentos turísticos.