El Eurogrupo ha exigido este domingo al Gobierno y al Parlamento de Grecia que aprueben, antes del miércoles 15 de julio, las nuevas leyes necesarias para implementar las medidas planteadas por sus socios de la eurozona, que implican un endurecimiento en materia laboral y de pensiones y una intensificación del calendario de privatizaciones, como condición para acceder a una negociación sobre el tercer programa de asistencia financiera.

El presidente del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem, ha asegurado que se ha logrado avanzar “un largo trecho”, pero que aún quedan abiertos “un par de grandes temas” que deben resolver los líderes del euro antes de decidir si se reabren las negociaciones para un tercer rescate.  

En una breve declaración a la prensa en la que no ha admitido preguntas, Dijsselbloem ha indicado que se uniría a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la eurozona para informar de las discusiones a nivel de ministros. “Recorrimos un largo camino, pero un par de grandes temas siguen aún abiertos. Se los trasladamos a los líderes, ahora depende de ellos”, ha concluido, citado por Europa Press.

Por su parte, el ministro finlandés de Finanzas, Alex Stubb, uno de los más críticos con Atenas, ha declarado a la salida del Eurogrupo que el Gobierno y el Parlamento de Grecia deberán aprobar antes del 15 de julio la nueva legislación necesaria para implementar el paquete de medidas planteado por sus socios de la eurozona.

Según han informado fuentes del Eurogrupo al diario El País, los ministros de Finanzas han llegado, en todo caso, a un principio de acuerdo que implica un endurecimiento de las condiciones para llegar a un pacto definitivo con Grecia. Como condición para ello, Grecia deberá aprobar antes del miércoles las medidas planteadas por el Eurogrupo, entre las que figuran un endurecimiento en materia laboral y de pensiones, que se mantenga el objetivo del 3,5 por ciento del PIB en el superávit fiscal primario, la intensificación del calendario de privatizaciones y la subida del IVA.

También se ha planteado, según el rotativo, la creación de un fondo en Luxemburgo con las principales empresas estatales griegas, bajo tutela de la UE, para reducir deuda una vez se vayan vendiendo activos, y se ha mencionado la posibilidad de reestructurar la deuda. Según las fuentes citadas por el diario, “la retórica tan dura usada en las últimas horas obedece a la necesidad de que Grecia acate las exigencias europeas, no a las dudas sobre la falta de acuerdo esta noche”.

Asimismo, los ministros han discutido, e incluido en el borrador de la declaración, la posible salida de Grecia del euro, pero siempre más como arma negociadora que como posibilidad real.

De cara a la reunión de los líderes del euro, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, cuenta únicamente con el apoyo de la Comisión Europea, Francia y, en parte, Italia. “Voy a pelear hasta el último milisegundo para alcanzar una cuerdo y espero que lo logremos”, ha declarado el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, citado por Europa Press.