Entre las actividades programadas por la Fundación Donostia 2016 como aperitivo para el próximo año los organizadores destacan un plan de empoderamiento digital y las Conversaciones entre instituciones.

“La programación ya está cerrada, existen algunos flecos sueltos pero los preparativos siguen su curso”. Desde la Fundación Donostia-San Sebastián 2016 insisten en que todo está listo para que, el próximo año, uno de los centros de Europa se sitúe en la capital guipuzcoana. La apuesta por la cultura y por el diálogo como motor de convivencia fue lo que convenció al jurado de que el proyecto de San Sebastián era el mejor para convertir a la ciudad vasca en capital europea de la cultura. El título lo adquirirá oficialmente el próximo 1 de enero, pero ya pretende ejercerlo de manera oficiosa desde este mismo verano.

La capitalidad ya ha comenzado”, se explica desde la organización. Fernando Álvarez Busca, director de Comunicación de Donostia-San Sebastián 2016, destaca en conversación con este diario varios proyectos que ya se han desarrollado en los últimos meses, como la colaboración con Tabakalera —un nuevo espacio cultural en construcción en la capital guipuzcoana— que ha permitido la creación de Hirikilabs, un conjunto de actividades “para el desarrollo de hardware y software que tienen como objetivo el empoderamiento digital de los ciudadanos”.

Esa apuesta por el diálogo y la convivencia también tiene que ver con la puesta en marcha de Conversaciones, una “línea de programación en colaboración con la agenda cultural” de la ciudad que es especialmente intensa los meses de julio, agosto y septiembre. Los tres grandes festivales donostiarras del verano —el Festival de Cine de San Sebastián, el Festival de Jazz-Jazzaldia y la Quincena Musical—, así como otras instituciones culturales del territorio, como el Museo Balenciaga de Getaria, el Malandain Ballet de Biarritz o el Surfilm Festibal, “ya han establecido una reciprocidad con la capitalidad para difundir valores como la participación, la conexión con Europa, la diversidad, la convivencia y la participación”, explican desde la fundación que se encarga de organizar todos los actos.

Ópera vasca y cine japonés

En colaboración con la Quincena Musical, festival de música clásica que reúne a los mejores intérpretes y orquestas del mundo y que este año se desarrollará a lo largo de agosto, los organizadores de la capitalidad programarán la ópera Mendiyan, del compositor donostiarra José María Usandizaga. “El propio proyecto ha implicado la reconstrucción del manuscrito de la obra, que posteriormente se depositará en Eresbil, el archivo vasco de la música”, explica Álvarez Busca. Además, el trabajo conjunto entre su departamento y el Festival Internacional de Cine que tendrá lugar del 18 al 26 de septiembre, ha permitido la puesta en marcha de un ciclo de Nuevo Cine Independiente Japonés 2000-2015 que constará de 35 películas y que contará con la presencia de varios directores y agentes.

Con el objetivo final de “implicar a instituciones y agentes para que los valores del proyecto dejen una impronta en el tejido cultural del territorio a partir de 2017, una vez transcurrido el año de programación” de la capitalidad, la mencionada línea Conversaciones tiene previsto impulsar acciones colaborativas tanto con las ciudades españolas que compitieron con San Sebastián en el proceso por albergar la Capitalidad en 2016, como Zaragoza o Segovia, como a la ciudad polaca de Wroclaw, que junto a la capital guipuzcoana será Capital Europea de la Cultura en 2016.

En ese contexto tendrán lugar del 26 al 28 de junio las Conversaciones con Dantza Hirian y Danza Trayectos Zaragoza para la coproducción de un espectáculo de danza en espacios no convencionales y que tiene como objetivo el “hermanamiento de las ciudades de San Sebastián y Zaragoza”. También se enmarca en ese mismo ámbito el Proyecto vasco-polaco que se llevará a cabo durante el Festival de Jazz, y que supondrá la actuación de Andrzej Olejniczak e Iñaki Salvador Quartet feat. Maciej Fortuna. Se trata de un modo de acercamiento cultural entre la capital guipuzcoana y Wroclaw. Entre otros acontecimientos caben destacar el concierto de Mogwai, el 6 de septiembre, o la iniciativa Rock and kids, en colaboración con el festival de música indie Kutxa Kultur Festibala, que estará dedicada a generar público entre los más pequeños.

El auge del turismo

El programa previsto para 2016 volverá a proponer “un marco que acoge iniciativas artísticas y procesos culturales surgidos de la participación ciudadana”. “Los proyectos e iniciativas invitan a repensar cómo nos relacionamos con nosotros mismos, con la sociedad y con el entorno”, argumentan sus organizadores. Por eso, aunque el proyecto de la capitalidad también tiene entre sus objetivos atraer a visitantes de todo el continente, se centra especialmente en tratar de mejorar la convivencia y el entendimiento de los vecinos de una ciudad que durante años ha estado sacudida por la violencia y por la polarización ideológica.

Ese planteamiento ha hecho que, a diferencia de otros proyectos de capitalidad —como el de Salamanca, en 2002, que transformó por completo la ciudad y que supuso una inversión de 400 millones de euros—, en San Sebastián el proyecto no se haya vinculado a grandes infraestructuras e inversiones públicas. A esto también han contribuido la situación de crisis económica que ha marcado toda la construcción de la capitalidad, y la falta de entendimiento y las discrepancias entre las distintas instituciones como el Ministerio de Educación y Cultura, el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento.

No obstante, instituciones públicas como el propio Consistorio donostiarra o la Diputación de Gipuzkoa sí confían en que 2016 sirva para dar un nuevo impulso al turismo, en auge especialmente en los últimos años tras el cese definitivo de la violencia por parte de ETA. Hace apenas unas semanas, el concejal  de Impulso Económico, Comercio, Hostelería y Turismo, Ernesto Gasco, explicaba que este año había sido especialmente bueno. Desde Semana Santa y, sobre todo en mayo y junio, se produjo “un crecimiento importante” de la actividad turística en la ciudad, “muy por encima” de esos dos meses en 2014, y que podría rondar el 4% o el 5%.