De los 10 años que duraron The Beatles como banda, los ocho últimos fueron para Ringo Starr en la batería. ¿Y los dos primeros?

Durante las tres semanas dedicadas a los dinosaurios en esta esquinita de internet, han pasado una cuantas cosas llamativas en el mundo exterior. Me propuse buscar un griego secundario relacionado con la economía y en ello estoy. Quizá la semana que viene hable de él [hype on]. Pero este fin de semana tan caluroso no podía dejarlo escaparse sin hablar de un aniversario. Se acaba de cumplir medio siglo de varios acontecimientos relacionados con The Beatles. Sí, aquellos jóvenes melenudos que fueron más conocidos que Jesucristo, según uno de ellos [aunque tardaron más de tres años en conseguirlo], y que cambiaron la música popular para siempre.  Cincuenta años desde que fueran presentados por Torrebruno en Las Ventas y cincuenta años desde que compusieron, Paul en realidad, la canción Yesterday.  Evidentemente ellos no pueden ser nuestros secundarios, son demasiado conocidos. Así que tendremos que buscar alguien, que como el tercer componente de Martes y 13, se bajó (o le bajaron) del barco antes de tiempo. Hoy hablamos del primer batería de The Beatles.

RANDOLPH PETER “PETE” BEST nació en Madrás (ahora Chennai, en India) en 1941.  ¿Cómo llegó a Liverpool cuatro años después? No te pierdas por el camino. Su madre, llamada Mona Shaw, ya había nacido en la India, en Dehli porque sus familia británica estaba desplazada allí, y su padre fue un marine americano llamado Donald Peter Scanland que murió poco después durante la Segunda Guerra Mundial. Mona, que trabajaba para la Cruz Roja, conoció al poco tiempo a Johnny Best, un tipo cuya familia estaba muy ligada con los deportes y su promoción en Liverpool. Johnny había viajado hasta la India para ser instructor físico de los soldados. De hecho, también fue un buen deportista, era el campeón de boxeo del ejército. Ya tenemos juntos a la madre de Pete y al padre del que tomaría su apellido.  Se casaron en Bombay y volvieron en un barco de nombre Georgic, en un viaje de cuatro semanas, hasta Inglaterra. Como si fuera un cuento de Navidad, atracaron en el puerto de Liverpool el 25 de diciembre de 1945.

Allí Mona, y nuestro Pete, vivieron bien. Los Best eran una familia acomodada que disfrutaba de un buen status social. Aunque Mona no se acostumbraba a vivir las pequeñas casas inglesas. Ella quería una más grande, como en la que creció en la India, pero no tenía el suficiente dinero. Entonces la familia de Best le hizo una recomendación: que apostara todas sus joyas y ahorros a un caballo en una carrera. Y así lo hizo. El potro en cuestión se llamaba “Never Say Die” y en las apuestas se pagaba 33 a 1. Mona Best apostó… y ganó.  Y se pudo comprar por fin una casa grande en 1957.  ¿Y por qué estoy contando esto? ¿Qué tiene que ver con los Beatles y con nuestro secundario de hoy? Paciencia que ya llega el siguiente párrafo.

La madre de Pete Best, después de ver un reportaje en la tele sobre un garito del Soho londinense, decidió abrir uno  llamado The Casbah en el sótano de aquella casa

La madre de Pete Best, después de ver un reportaje en la tele sobre un garito del Soho londinense, decidió abrir uno  llamado The Casbah en el sótano de aquella casa, y por allí pasaron a tocar las bandas de música locales. Iba a ser un sitio especial, con música en directo, y diferente a los del resto de la ciudad. Lo preparó todo para el día de la apertura. La banda que iba a tocar aquella noche era Les Stewart Quartet, en la que tocaba la guitarra un tal George Harrison. Pero justo ese día el cantante se peleó y dijo que no iría a tocar. Harrison habló con Mona Best y le propuso tocar con otros dos amigos suyos que se llamaban John y Paul. En efecto, se trataba de… The Quarrymen.

Sí, ése era el nombre de la banda previa a los Beatles. La formaban tres de ellos, con Stuart Sutcliffe [secundario de secundarios]. Aquella primera noche fue un éxito y un fracaso al mismo tiempo. Había tanta gente y tan poca ventilación que pronto el aire se hizo irrespirable [he conocido muchos dormitorios así]. El sonido tampoco ayudó, pero no importó: el local quedó inaugurado. Y aquí voy a recordar que The Cavern, que hoy se lleva toda la fama, en aquel entonces era un garito exclusivo de jazz, en el que no podían tocar bandas de rock [cómo es la mercadotecnia].

Y mientras esto ocurría en su casa, tenemos a Pete Best siendo el batería de otra banda, The Black Jacks. Es evidente que había lazos de amistad entre ellos, aunque también fricciones, pero tenían algo en común: Mona se comportaba como la madre de todos ellos [y ya sabemos cómo son las madres, que no entienden de contratos].  Ya con el nombre de The Beatles, y con algo de éxito en los corrillos rockeros, les ofrecieron viajar a Hamburgo para tocar una temporada allí. Ellos no tenían batería habitual, pero para ir a Alemania necesitaban uno. Conocían a Pete Best y les pareció que podría encajar bien con el grupo: era un batería sólido y tenía mucho éxito entre las fans. Le ofrecieron 15 libras a la semana, pero le hicieron una audición para que no se creyera que era la única opción y pidiera más dinero.

Y a partir de ahí, dos años enteros con The Beatles. Pero no cuajó. Hay muchas versiones y supongo que todas tienen algo de verdad y algo de maldad. Al parecer tuvo mucho que ver su carácter introvertido. Le faltaba el sentido del humor que los otros tres miembros de la banda estaban desarrollando. Unos dicen que se negó a usar el corte de pelo Mop Top característico y otros aseguran que era el más atractivo de los cuatro para las fans, y que eso levantó alguna envidia sobre todo en Paul [hay que reconocerlo, Paul no habría pasado de tercero de pardillo si no llega a ser por la música y su talento]. Lo que es verdad es que cuando en 1962 The Beatles grabaron en Abbey Road una audición para Parlophone, la compañía accedió a firmar un contrato, pero necesitaban un batería más experimentado para las grabaciones, un músico de estudio. Parece que fue la excusa perfecta para abrirle la puerta de salida a Pete Best y recibir a un batería, más afín con John, Paul y George que se llamaba Richard Starkey, conocido popularmente desde entonces como Ringo Starr.

Rechazado, abandonó la música y vio como la popularidad de su antigua banda crecía hasta límites galácticos [aquí deberíamos ver el rostro triste de Pete Best superpuesto con titulares de periódicos: The Beatles son número 1, The Beatles conquistan América, The Beatles ganan más dinero que el resto del planeta junto]. Trabajó como camarero y como dependiente hasta que en 1988 decidió volver a las baquetas con su propia banda y en la actualidad sigue de gira con The Pete Best Band y con alguna banda homenaje. Como dato curioso hay que decir que en 1995, los miembros de The Beatles supervivientes editaron Anthology 1 con grabaciones de los primeros años, algunas con Best en la batería. De las ventas de todo aquello nuestro secundario se llevó al bolsillo entre 2 y 6 millones de euros en royalties.  Nada mal.

Si quieres conocer algo más de la vida de nuestro secundario puedes acudir a un libro llamado Drummed Out: the Sackin of Pete Best de Spencer Leigh. Y si te lo encuentras detrás de la batería en algún concierto le puedes preguntar si es feliz y si hubiera cambiado su vida por ser una leyenda de la música. Quizá te sorprenda su respuesta.