La Liga de Fútbol Profesional (LFP) y Telefónica han alcanzado un acuerdo por el que la empresa de telecomunicaciones pagará 600 millones de euros para la comercialización de los derechos de explotación de contenidos audiovisuales del fútbol de pago en el mercado nacional durante la temporada 2015/16.

Según han explicado ambos firmantes en un comunicado, el acuerdo cerrado este viernes otorga a Telefónica los derechos de explotación en exclusiva de Liga BBVA, Liga Adelante y toda la oferta de pago de los partidos de Copa del Rey.

Telefónica y la LFP han mostrado su “satisfacción” por este acuerdo para la temporada 2015/16, que consideran “también beneficioso para el resto de los operadores, los clubes y los aficionados”.

Además, la Liga informó después de que “como consecuencia de los acuerdos anunciados entre la Liga y Telefónica sobre la comercialización de los derechos de explotación de contenidos audiovisuales del Campeonato Nacional de Liga para la temporada 2015/2016 en el mercado nacional, la Liga suspende la solicitud de ofertas para dicha comercialización y la traslada provisionalmente para los meses de octubre y noviembre de 2015“.

Añade la nota que “oportunamente se anunciarán las fechas de publicación de las Bases para la solicitud de ofertas para la comercialización de los derechos de explotación de contenidos audiovisuales del Campeonato Nacional de Liga de Primera y Segunda División para el mercado nacional durante las temporadas 2016/2017 y las dos siguientes”.

Lo que condiciona el fútbol

Precisamente hoy, en SABEMOS, tratamos lo que supondría para Orange y Vodafone que Telefónica comprase el fútbol. Lo más normal es que estos operadores decidan qué cartas utilizar en la baraja una vez que se ha tenido claro los comodines del fútbol y cuánto les costarán. Porque teniendo en cuenta cómo ha pedido la CNMC que se realice por parte de Orange y Vodafone el pago de su parte en esta tarta, que pagarían a pachas con Telefónica después de que esta afrontase el supuesto pago, los franceses tendrían que pagar una suma enorme en comparación a la que pagan ahora por tener participación en el fútbol, ya que la fórmula para calcularlo no tiene en cuenta su número de abonados de fútbol actual, sino su número de clientes en general.