Tras tres intentos de lanzar su propia opa sobre Aer Lingus y los tres fracasados, el gigante ‘low cost’ claudica y vende su 29,8% de la aerolínea irlandesa al holding que agrupa a Iberia, British y Vueling.

Ryanair dice sí. Lo hace de mala gana, y con el mal sabor de boca del “¿qué tiene él que no tenga yo?”. Pero dice sí. Tras hacerse esperar y dejarse querer, el consejo de administración de la aerolínea de bajo coste ha votado por unanimidad acudir a la opa de IAG sobre Aer Lingus y ceder su 29,8% en el capital de la aerolínea irlandesa.

IAG, el holding que agrupa a Iberia, British Airways y Vueling, ofrece (tras subir el precio en dos ocasiones) 2,55 euros por acción para tomar el control de Aer Lingus, lo que supone valorar la compañía en algo menos de 1.400 millones de euros. Una vez que se concrete la venta, Ryanair obtendría unos 400 millones de euros por su paquete accionarial. La compañía comandada por Michael O’Leary respaldará la operación en la próxima junta de accionistas de Aer Lingus, el próximo 16 de julio, y también apoyará que el Gobierno irlandés tenga los derechos de veto de una ‘acción de oro’ sobre los cotizadísimos slots (derechos horarios de aterrizaje y despegue) de Aer Lingus en el aeropuerto de Londres-Heathrow.

La opa ya parecía encarrilada, pero quedaba por superar el escollo de lograr el sí de Ryanair. Al Gobierno irlandés (que tiene una participación del 25% en Aer Lingus) le costó, pero acabó mostrando su apoyo a la operación tras conseguir garantías de empleo y de mantenimiento de rutas durante los próximos años. El grupo aéreo de Abu Dhabi, Etihad, que tiene un paquete del 5%, también se mostró dispuesto a vender. Y el consejo de administración de Aer Lingus también había respaldado la compra por parte de IAG. Ahora al holding hispanobritánico le queda superar el escollo de Competencia de la Comisión Europea, que muy probablemente solicitará concesiones en rutas y mercados para dar el visto bueno a al operación.

“Creemos que la oferta de IAG por Aer Lingus es razonable en la actual situación de mercado y pretendemos aceptarla como mejor forma de defender los intereses de los accionistas de Ryanair”, ha explicado el consejero delegado de la aerolínea de bajo coste, Michael O’Leary, en un comunicado. “Con ese precio, Ryanair obtendrá una pequeña plusvalía sobre su inversión en Aer Lingus nueve años después”.

Historia de un fracaso

El sí de Ryanair es, a la postre, el punto final a la historia de un fracaso. Y es que la compañía ‘low cost’ ha intentado por tres veces tomar el control de Aer Lingus. Ryanair lanzó en 2006 una oferta por su rival irlandés por 1.480 millones de euros, le siguió otro intento en 2008 por 748 millones, y lo intentó de nuevo en 2012 con otra opa por 694 millones. Ryanair se encontró con el veto de Bruselas en el primer y en el último intento de compra por problemas de competencia, y el segundo fracasó porque los accionistas considerar que el precio ofrecido era demasiado bajo.

“La venta de nuestra participación viene dada porque con el tiempo nuestra estrategia original para Aer Lingus (que utilizarla como marca de precio media para competir con las aerolíneas de bandera en aeropuertos principales) se ha visto sobrepasada con éxito con la puesta en marcha desde septiembre de 2013 de nuestra estrategia de entrar con la marca Ryanair en muchos de los aeropuertos principales de Europa”, subraya O’Leary, que se permite también tener un pelín de recochineo. “Deseamos a IAG que le vaya bien con su operación de compra de Aer Lingus. Cuando lanzamos nuestra primera oferta por Aer Lingus a finales de 2006, Ryanair tenía cuatro veces más tráfico de pasajeros que Aer Lingus [36 millones de viajeros, frente a 9 millones]. Hoy Ryanair tiene más de diez veces más tráfico de pasajeros que Aer Lingus [más de 100 millones de pasajeros frente a 10 millones]”.