Varias compañías internacionales empiezan a exigir a las agencias de viajes de Grecia que los pagos se realicen en efectivo o por transferencia, y vetan el abono con tarjeta de crédito.

Varias aerolíneas, entre las que figuran Emirates, Qatar Airways y Turkish Airlines, han dejado de emitir billetes a las agencias de viajes griegas que no realicen los pagos en efectivo o por transferencia al extranjero no aceptando el pago con tarjeta de crédito, según la Asociación Helénica de viajes y turismo Agencias (HATTA). La medida ha sido calificada de “inexcusable” por el presidente de la patronal de agencias de viajes griega, Lysandros Tsilidis, quién ha recordado que los touroperadores del país ya han abonado el 82% de lo que deben a las compañías durante este temporada.

Emirates dijo que sus clientes todavía podían reservar billetes para sus vuelos a través de su oficina de ventas en Atenas o en su call center. “Estas medidas serán revisadas de nuevo a su debido tiempo”, asegura la compañía aérea con sede en Dubai, que lamenta los inconveniente causados a sus usuarios y socios”, dijo la aerolínea en un comunicado enviado por correo electrónico a Reuters. Turkish Arilines confirmó que había dejado de emitir billetes a través de agencias y touroperadores griegos y desde Qatar Airways evitaron hacer comentarios, informa Reuters.

La IATA endurece los plazos

Por otra parte, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha establecido unos procedimientos de emergencia en su sistema Billing and Settlement Plan (BSP) –Plan de Facturación y Liquidación–, con el que se pagan los billetes de avión, ante la restricción de capitales en Grecia. Según estos procedimientos, se ha establecido un sistema de intercambio de información que sirve a 400 aerolíneas. Se requerirá a los agentes de viajes en Grecia enviar fondos a una cuenta bancaria griega en el plazo de una semana, en lugar de cada quince días como es habitual, a partir del 15 de julio.

En virtud de los controles de capital establecidos por el Gobierno griego, el dinero todavía no puede salir del país. “Si bien entendemos y solidarizamos con las dificultades que enfrentan los agentes de viajes sobre el terreno en Grecia, esta acción se toma como respuesta a las extraordinarias circunstancias que afronta el país”, dijo un portavoz de la IATA.

Bancos cerrados hasta el 13 de julio

El Ministerio de Finanzas de Grecia ha anunciado este jueves una prórroga en el cierre de los bancos hasta el 13 de julio, según un comunicado publicado por el ministerio en su página web. Fuentes conocedoras del sistema financiero heleno han alertado en declaraciones a Reuters de que los bancos griegos podrían quedarse sin dinero estos días debido a la masiva afluencia de personas a los cajeros para conseguir efectivo.

Otras compañías europeas como Lufthansa y Austrian Airlines permiten el pago con tarjetas de crédito y sin restricciones. Ryanair dijo la semana pasada que permitirá a los clientes griegos pagar con dinero en efectivo. AerCap, el mayor grupo de ‘leasing’ de aviones que cuenta con Aegean Airlines entre sus clientes, asegura que no ha registrado todavía “ningún problemas con los pagos”, aunque considera que puede haber una disminución temporal de los ingresos procedentes de Grecia.

Caen las reservas de último hora

Así las cosas, la crisis de la deuda de Grecia comienza a afectar al turismo en Grecia,  un país donde el turismo representa el 18% de la economía nacional. Si bien desde que se iniciara el corralito –el próximo 13 de julio se cumplirán 15 días–, Grecia no ha dejado de recibir turistas en un contexto en el que la perspectiva de encontrar precios más bajos puede incluso atraer a más visitantes, las reservas de última hora comienza a resentirse.

La Confederación de Turismo Griega (SETE) ha advertido una caída del 30% en las reservas de última hora, que normalmente representan una quinta parte del total. No obstante, se considera que el impacto en la industria puede ser limitado debido a que la crisis ha llegado cuando la mayoría de las vacaciones ya están reservadas. “Creemos que una rápida conclusión de las negociaciones del Gobierno griego con los acreedores del país aún nos daría tiempo suficiente para compensar esta pérdida en lo posible con las reservas de última hora”, ha afirmado el presidente de la SETE, Andreas Andreadis.