La Policía y la Comisión Reguladora del Mercado de Valores chinas han abierto una investigación sobre las actividades especulativas que, en forma de “posiciones en corto maliciosas”, han causado graves quebrantos a las Bolsas del gigante asiático, según ha informado la agencia estatal de noticias, Xinhua.

El viceminitro de Seguridad Pública, Meng Qingfeng, ha visitado este jueves la sede de la comisión reguladora, en la que ha anunciado la intención de Pekín de castigar “severamente” a los que violen las leyes y las regulaciones.

La investigación policial fue anunciada una hora después de que abrieran los mercados. Como consecuencia, las dos principales Bolsas de China han invertido la tendencia negativa que mantenían desde hace casi un mes, y mientras el índice de Shanghái cerró con una subida del 5,8%, Shenzhen creció un 4,25% y Hong Kong aumentó un 3,73%.

La Comisión Reguladora del Mercado de Valores ha anunciado también que La China Securities Finance (CSF), el proveedor nacional del servicio de operaciones a crédito, proporcionará liquidez para solicitar la compra de fondos públicos e inyectará liquidez a las compañías de fondos, con el fin de aumentar la confianza de los inversores y garantizar el comportamiento estable del sector.

La medida tiene como objetivo ayudar a los inversores institucionales profesionales a estabilizar el mercado de capitales. La CSF es la única institución que proporciona financiación respaldada por acciones a las firmas de valores.

Por su parte, el Banco Popular de China (el banco central del país) ha anunciado este jueves su intención de seguir aportando liquidez a la CSF y ha autorizado al proveedor a emitir bonos financieros a plazo corto en el mercado interbancario para garantizarle liquidez. Según Xinhua, el banco central está intentando guiar la entrada de más capital en el mercado para frenar la continua caída y restaurar la confianza de los inversores, ya que las bolsas chinas han experimentado una espiral bajista desde que alcanzaran sus máximos en junio. El Índice Compuesto de la Bolsa de Shanghai ha perdido más del 30 por ciento desde entonces.