Decir ‘No’ está de moda. Así, el operador de telecomunicaciones, que había mostrado interés por hacerse con las líneas de internet doméstico a las que tiene que renunciar Orange para poder fusionarse con Jazztel, recula y deja a MásMóvil como única empresa interesada en hacerse con los 700.000 accesos de los que se tiene que desprender la compañía ‘naranja’.

Yoigo ha rectificado su posición inicial, como recogen Efe y Europa Press, una vez que ha conocido que sólo un 5% de las líneas que se van a ceder son de fibra óptica, mientras que el resto se corresponden con clientes de ADSL, una tecnología que ofrece conexiones más lentas.

De esta forma, MásMóvil es el único operador que sigue oficialmente interesado los mencionados activos. Fuentes del operador consultadas por Europa Press han explicado que esta infraestructura les resulta “muy interesante”, por lo que tienen previsto continuar negociando.

Orange está obligada a desprenderse de 700.000 líneas de internet terrestre por mandato de la Comisión Europea, que impuso esta condición al operador para poder completar la adquisición de Jazztel. La operación le ha costado a Orange más de 3.000 millones de euros.

Solo por la calidad

El motivo ha sido la calidad de las redes, en este caso, su mala perspectiva de futuro. Fuentes de la compañía han asegurado a SABEMOS que la negativa a hacerse con las redes redundantes de Orange y Jazztel no se debe a motivos económicos, y que simplemente no quieren acceder a esa porción tan pequeña de fibra cuando se trata de la tecnología que se impondrá los próximos años.

Asimismo, ante la posibilidad de reiniciar las negociaciones, desde Yoigo advierten que se trata de un no definitivo.

Ante este escenario, parece que MásMóvil se mantiene como único operador en liza para hacerse con estos activos redundantes. Ahora bien, haciendo una estimación aproximada de lo que sopone un acceso de fibra al hogar, multiplicado por esos más de 700.000 sobrantes de Orange, dan como resultado una cifra superior a los 150 millones de euros. Si tenemos en cuenta que el OMV tiene un valor en el mercado alternativo bursátil (MAB) de unos 200 millones de euros, parece una operación complicada pese a la financiación externa que busca desde hace unas semanas.

Por otra parte, la situación de Yoigo en estos momentos es muy confusa. Sin la posibilidad de establecerse como operador alternativo a los “tres grandes”, por su falta de oferta convergente propia, situarse en situación de venta, o comprar, es la única salida.

Foto: Flickr – Justin