La compañía tecnológica española ha aprovechado su “día del inversor” para concretar su línea estratégica, con un ERE que afectará a 1.850 personas, y también para avisar de que se ha anotado unas pérdidas de 260 millones de euros a 31 de mayo de 2015 por proyectos “onerosos” y unas devaluaciones de activos de 135 millones.

La empresa ha explicado que se han producido cambios en sus previsiones y expectativas en relación con algunos proyectos, lo que ha producido este impacto negativo en las cuentas. Como recoge Europa Press, la mayoría -el 59%- de los proyectos afectados están en Latinoamérica, especialmente en Brasil.

A esta merma se le suma la corrección del valor de varios activos, ha apuntado Indra, por un importe de unos 135 millones de euros, la mayoría también en el país carioca.

Indra ha precisado que el impacto en caja de todos estos contratiempos, que suman un total de 395 millones de euros de pérdidas, se limita a 87 millones de euros en los próximos ejercicios.

Dentro de su plan estratégico, la firma contempla un ahorro de costes de entre 180 y 200 millones de euros. De esta cantidad, alrededor de 120 millones provendrán de una reestructuración de plantilla, en virtud de la cual Indra despedirá a 1.850 trabajadores en España.

El presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell, ha afirmado durante la presentación de la hoja de ruta corporativa que esta nueva estrategia responde a la “ambición de crecimiento y rentabilidad” de la compañía.

Los sindicatos tienen una visión diferente sobre estas propuestas: CCOO calificó de “atentado grave” contra la plantilla el ERE que la compañía quiere poner en marcha.

 

Foto: Flickr – Ricardo Ricote Rodríguez