Un año más se celebra en San Diego la Comic Con, una de las mayores citas mundiales sobre cultura popular que, con el paso de los años, ha ido mutando de una reunión de aficionados con intereses comunes en las secciones fuera de las modas dominantes a todo un altavoz cuando han pasado a convertirse en un negocio. Y de entre todos los negocios últimamente es la televisión la que ha ido apoderándose del espacio.

Entre el 9 y el 12 de julio se celebra en San Diego la Comic Con, una convención que no solo reúne todo tipo de expresiones de la mal llamada subcultura, sino que con su ascenso como locomotora de ventas de la industria del entretenimiento ha pasado a convertirse en un punto de difusión de los nuevos planes previstos.

Nadie esperaba esta evolución cuando se fundó la convención en 1970 de mano del dibujante y rotulista Shel Dorf, el editor Ken Krueger y el librero Richard Alf. Dorf fue el principal responsable. Ya había creado convenciones antes, cuando aún eran una rareza. La primera en Detroit en los años 70, buscando que los aficionados pudieran conocer a otras personas con aficiones similares por algo más que las páginas de correo de cómics y revistas especializadas. Precisamente eso es lo que quiso repetir cuando se mudó a San Diego, primero con la Golden State Comic-Minicon, una reunión de un día que era poco menos que una reunión de unos pocos amigos. Aún con eso, reunir a 300 personas fue un éxito para sus modestas expectativas. Ese mismo año se montaría la primera Comic Con de tres días. 

Una de sus principales características fue no cerrar puertas a nadie que quisiera reunirse para hablar sobre sus aficiones. Aunque desde su título parecieran centrarse en el cómic, ya en los primeros días había reuniones de lo que se podría llamar SFF: Ciencia Ficción y Fantasía, tanto en forma de cómic como de novelas o series de televisión. E incluso espacios para los aficionados al horror o disciplinas tan alejadas como los recreacionistas históricos o los lectores de poesía épica. Precisamente esa capacidad de absorber a todo tipo de aficionados es la que les hacía ir creciendo. Mientras, entre los invitados se encontraban autores como Jack Kirby o Ray Bradbury.

Evolución en el tiempo

Para 1973 ya organizaban competiciones de gente disfrazada, y en 1976 ya era un lugar al que ir para promocionar futuros lanzamientos, como demostró la mesa redonda dedicada a Star Wars. En este sentido se trataba de la primera dedicada a una película, lo que sería el primer contacto con Hollywood de la convención y cuyo éxito la convertiría en un punto de encuentro habitual para películas como Blade Runner, Batman o los X-Men. La capacidad para llegar a un público concreto y entregado que se movilizaba con entusiasmo ayudó a que cambiara la percepción de las empresas de producción cultural.

El crecimiento sostenido que venía registrando la convención fue incrementándose según estos géneros iban logrando mejores recaudaciones. Mostrando en ocasiones los cambios que se iban a producir, como cuando el encuentro con Joss Whedon a cuenta de Buffy tuvo una mayor importancia que el dedicado a Alien: Resurrection -sin que pareciera que en ambas realizaba una función- en lo que podría ser el primer ejemplo de que la televisión pudiera ser más importante que el cine para la organización. 

La expansión al Centro de Convenciones en los años 90 sirvió para que las editoriales decidieran aprovechar la locura consumista que el cómic vivió en aquella época para lanzar ediciones especiales encontrables solo allí -una práctica que se convertiría en algo habitual hasta nuestros días y se extendería no solo a portadas sino a cómics, mercadotecnia y productos exclusivos varios-. También sirvió para convencer a los estudios de que podían albergar a una enorme cantidad de gente, lo ideal para sus mayores apuestas. Eso junto con el éxito que supusieron las películas de los X-Men a finales de los 90 acabaron de convencer a las empresas de que tenían que aprovecharla al máximo y a la organización de lanzar eventos como Comic-Con International Independent Film Festival en el año 2000.

El público como parte central

Pero no solo el éxito de los superhéroes, o la presencia de las películas de El Señor de los Anillos o las precuelas de Star Wars fueron engrandeciendo la convocatoria. También la entrada de un público diferente que complementaba y expandía al tradicional. Especialmente la llegada en 2008 de Crepúsculo, que fue primero un toque de atención y al año siguiente una auténtica toma de la convención. Una que se acercaba por el lado del ‘romance paranormal’ potenciando al público femenino y superando el éxito puntual que habían tenido en el pasado con otros seres de la noche. También sirvió para marcar una separación en lo que algunos consideraron una pérdida por parte de los aficionados, como si las unas no lo fueran también. El enorme éxito de convocatoria llevó a aparecer todo tipo de artículos, unos recordando cómo era en los buenos tiempos en los que la cultura popular parecía menos populosa, aparentemente sin darse cuenta de que esa capacidad integradora estaba en la convención desde sus inicios

El espectáculo era ya tan grande que actividades aparentemente lejanas a esos intereses se iban sumando. Crepúsculo no dejaba de entrar en el paraguas del fantástico, pero series como como Glee o How I met your mother ponían más complicado explicar una motivación no económica. Y, sin embargo, ¿no son todas ellas formas de entretenimiento y ficciones? Pronto la discusión se dividió entre los que consideraban que la popularización de la Convención gracias a los superhéroes, pero sobre todo a Crepúsculo había sido una cosa buena, mientras que otros argüían que se les había hurtado a los ‘nerds’ algo que les era propio. Todo esto mientras 2008 marcaba el primer año en que la convención había colgado el cartel de completo, algo que se venía avisando cuando en 2006 el sábado -el día más transitado- ya vendió todas las entradas, un fenómeno también creciente que hace que ahora se terminen meses antes de que estén siquiera cerradas las participaciones. 

Algunas empresas, conscientes de que los anuncios en la Comic Con eran un concurso sobre quién presentaba lo más importante, decidieron desmarcarse

Hasta el punto de que algunas empresas, conscientes de que los anuncios en la Comic Con eran un concurso sobre quién presentaba lo más importante, decidieron desmarcarse. Llevaban pequeños avances sabiendo que podrían lograr más repercusión para los grandes en eventos propios cuando no hubiera competencia a la que enfrentarse. Algo que también han ido viendo algunas productoras de cine que han decidido pasar o reducir su presencia este año. Las ausencias más notables son Sony, Paramount y -sobre todo- Marvel. Y es que mientras la ausencia de otros protagonistas como Robert Kirkman, debido a problemas médicos, o George RR Martin para ver si termina el libro que está escribiendo, resulta más comprensible, la ausencia de Marvel -en su división de películas- abrió grandes interrogantes respecto a su estrategia y finalidad. No solo por lo que podría haber sido un empujón para el estreno de su próxima película sobre el Hombre Hormiga sino, además, por dejar espacio abierto a su gran rival.

La gran beneficiada de esta situación es la televisión que ha visto cómo podrá reinar sin demasiado problema gracias al buen momento de las series de SFF.  También se puede destacar el progresivo acercamiento del público ante la aparición reiterada en lo que podría considerarse una versión popular -o, al menos, con menos críticos de la cosa- que en el Paley Fest o en el conocido como Television Critics Association Press Tour o TCAPT, aquí son los aficionados los principales protagonistas. De ahí que se presenten varios grandes eventos.

Momentos estelares

Quizá el más importante sea la primera aparición en USA de Peter Capaldi como Doctor en la mesa redonda dedicada a Doctor Who. La llegada del veterano intérprete para escenificar la importancia del público americano para la producción británica, con un peso como no se había visto desde los años de John Nathan-Turner como productor, servirá para agradecer y reunir a los aficionados cada vez mayores en número de la veteranísima producción inglesa.

No será la única, también se esperaba con ganas la prometida emisión del capítulo piloto de Supergirl, una de las apuestas de la CBS para la próxima temporada que está logrando una cantidad enorme de visitas de su trailer en Youtube y que solo se ha visto empañada por la filtración del capítulo. El evento, sin embargo, se mantiene y es de esperar que la resonancia supere en mucho el que el público haya podido ya acceder a él. Por supuesto se espera también otras series de superhéroes, Arrow y Flash a la cabeza -no en vano esta última ha sido la serie más vista del canal generalista The CW- y no sería raro que se ofreciera algún avance de la próxima serie de superhéroes que estrenarán en 2016: Legends of Tomorrow

El que seguro se emite es el piloto de Lucifer, en lo que promete convertirse merced a las malas, y algo venenosas críticas de los que ya han tenido oportunidad de verlo, en un evento de despelleje en vivo -¡y con los creadores delante!- de tal magnitud que nadie tiene muy claro cómo acabará el visionado. Ni si habrá suficiente banda para todo el tuiteo que se prevé. Y, por supuesto, el spin-off de The Walking Dead que con el título de Fear the Walking Dead ha confirmado la emisión de su piloto en la convención.

Otro de los actos fundamentales son las mesas redondas con preguntas y redondas entre equipo técnico y artístico (que suele incluir al showrunner, el creador, algún guionista, algún actor…) y sus aficionados. Hannibal, Juego de Tronos, Grimm, o las series de superhéroes de Marvel o de DC en The CW serán algunas de ellas. Precisamente ese canal tendrá una amplia representación pues también realizará la ya tradicional charla de la veterana Supernatural, The Vampire Diaries y su spin-off The Originals. Pero no siempre serán repartos completos. Por ejemplo J. Michael Straczynski protagonizará la de Sense8. Aunque el que promete ser el más atestado es el de la presentación de Heroes Reborn en la NBC que contará con la presencia de una docena de sus protagonistas y su creador Tim Kring. Y como ejemplo del auge de la animación también los responsables para Disney de Star vs. The forces of Evil o Penn Zero tendrán el suyo.

Alguna incluso contará con una ronda de preguntas y respuestas tras la emisión como Blindspot de la NBC, Colony de USA Networko Containment de la CW. Aunque los más esperados son los de los pilotos de Minority Report y la de Scream Queens.

Novedades, sobre todo, novedades

Todo esto y presencia de series como The Walking Dead, las novedades de SyFy o la aparición de servicios de streaming como Amazon que ofrecerá una mesa redonda de Hand of God y, sobre todo, El hombre del castillo en una de las presentaciones que esperemos tenga más continuidad teniendo en cuenta que Netflix, que estuvo el año pasado presentando DareDevil, ha decidido no unirse este año. 

Como vemos, serán muchas las presentaciones y aportaciones que el mundo de la televisión realizará a la Comic Con de San Diego, ofreciendo un completo listado de posibilidades que dará posibilidades a los espectadores de canales generalistas, de cable, de cable premium e incluso de streaming de acercarse a los que hacen posibles sus series. Además de esto, tanto para conseguir autógrafos como para charlar con ellos convirtiéndose en una oportunidad única para los aficionados a las distintas manifestaciones que van de la ciencia ficción de Person of Interest al horror de Bates Motel pasando por animación juvenil (Phineas & Ferb, aunque ya haya concluido, estará presente) o la adulta (las series de Adult Swimincluyendo Rick & Morty que tendrá una preview especial-) o series más alejadas en apariencia como las más que notables aunque un tanto fuera de lugar aquí. The Americans, Vikings o Banshee. Muchas son las posibilidades para el visitante curioso.

En cualquier caso, el Centro de Convenciones está claramente superado y son muchos los rumores y planes comentados para extenderse bien con un traslado de localización o la búsqueda de un lugar mayor en el que celebrarla. Lo indudable es que aún ahora es imposible dejarla pasar no solo como punto de reunión sino por toda la información que producirá durante el fin de semana. Y el año que viene ya veremos qué ocurre.