Como alguna de las series que anuncian en sus ofertas de televisión, las empresas de telecomunicaciones están en plena batalla por ganarse la confianza de los consumidores. Unas usan el poder de la fibra, y otras, como el caso de Orange, acude al 4G para intentar sacar músculo y ganar nuevos contratos.

Justo el día en que Telefónica presenta su oferta televisiva por todo lo alto tras la compra de Canal+, Orange se amarra a la tecnología 4G para intentar pescar a los clientes del segmento móvil que todavía andan fuera de las ofertas convergentes de televisión, fijo y móvil.

Así, la filial gala ha lanzado una promoción para este verano con la que pretende impulsar el uso de terminales compatibles con tecnología de cuarta generación móvil (4G) mediante descuentos en la compra de un móvil de estas características a cambio de la entrega del antiguo dispositivo.

En concreto, el ‘Plan Estrena 4G’ permite a los clientes que compren un nuevo móvil de cuarta generación en una tienda Orange, tanto online como física, duplicar el valor de recompra de su antiguo terminal 2G o 3G cuando lo entreguen.

De esta forma, por ejemplo, si un cliente sustituye su viejo iPhone 4S por un iPhone 6, Orange valora el terminal entregado en 100 euros en vez de en los 50 euros en los que estaba valorado antes de esta acción promocional. La compañía ha indicado que el precio de recompra del dispositivo 2G o 3G se abonará a través de una transferencia bancaria a la cuenta del cliente o a mediante un cupón descuento para ser utilizado en las tiendas Orange.

A falta de televisión

Parece claro que el operador ‘naranja’ quiere seguir mostrando una posición de fortaleza en el mercado hasta que consolide la adquisición de Jazztel y se presenten los nuevos servicios una vez que ambas compañías finalicen la fase de integración.

Como ya hemos expuesto en SABEMOS, uno de los principales retos del nuevo grupo resultante es que la gran mayoría de sus clientes de internet utiliza una tecnología cada vez más obsoleta, el ADSL, con prestaciones adecuadas para usuarios poco exigentes, de menos márgenes y facturación y más rotación que la fibra. Pero, lo que es aún más grave es que les falta una pata entera en el negocio de las tarifas “todo en uno”: la televisión.

Si bien es cierto que Jazztel, de la mano del proveedor chino ZTE, ha ido desplegando fibra a buena velocidad y tiene el objetivo de alcanzar terminar el año con 5 millones de accesos; o que en el marco de su plan Essentials 2020 Orange está comprometido a alcanzar en nuestro país los 10 millones de accesos con esta tecnología, una cosa es la cobertura y otra muy distinta son los clientes. Para conseguirlos, tanto Movistar como Vodafone ponen mucho énfasis en sus respectivos negocios de TV. Pero ni para Orange ni para Jazztel esto ha sido, hasta el momento, una prioridad. Ni mucho menos. Casi todo lo contrario.

Orange cuenta con negocio de TV, pero apenas le supuso una facturación de 3,7 millones de euros en el último trimestre de 2014, diez veces menos que la de Ono. Según los datos registrados por la CNMC, Jazztel no se imputó ni un euro de ingresos por este rubro, ya que la única oferta de contenidos que ofrece a sus abonados no es suya: es Yomvi, de Canal+. Un producto que hoy, no lo olvidemos, está en manos de Telefónica.

Ante este escenario, el ‘Plan Estrena 4G’ supone la búsqueda de atraer a posibles futuros clientes convergentes. O también, ese segmento que todavía es amplio de usuarios que no buscan ofertas completas con servicios de televisión, fijo y móvil todo junto.

Imagen | Flickr – Ryan Merritt