El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se ha puesto en contacto en la noche de este domingo con los “líderes democráticamente elegidos de los otros 18 miembros de la Eurozona” y con los dirigentes de las instituciones para analizar los resultados del referéndum griego, según ha anunciado en un comunicado .

Asimismo, Juncker participará mañana lunes en una teleconferencia de las Instituciones Europeas (los presidentes de la Comisión Europea, del Consejo Europeo, del Eurogrupo y del Banco Central Europeo) e intentará dirigirse al Parlamento Europeo en Estraburgo este próximo martes.

Por su parte, un portavoz del presidente del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem, confirmó ayer domingo que el propio Dijsselbloem y el presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, mantendrán este lunes una teleconferencia con Juncker y con el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, para preparar tanto la reunión extraordinaria de ministros de Economía y Finanzas de la Eurozona como la posterior cumbre sobre el euro convocada por Tusk, ambas previstas para el martes, según ha informado Europa press.

Entretanto, el llamado grupo de trabajo del Eurogrupo a nivel técnico, del que forman parte los ‘número dos’ de Economía de los países del euro, celebrará una teleconferencia a las 16:00 horas de este lunes para analizar los resultados de la consulta griega, según han informado fuentes europeas a Europa Press.

Aunque el Gobierno de Syriza sostiene que es posible retomar de inmediato las negociaciones con sus acreedores para cerrar un nuevo acuerdo, desde Bruselas subrayan que al expirar el pasado martes el segundo programa de rescate para Grecia, también caducó la última oferta de acuerdo de la troika.

La situación de la economía griega es ahora “más dramática” y es necesario “un nuevo mandato de negociación” del Eurogrupo, apuntan fuentes europeas, para advertir de la complejidad de retomar las conversaciones. Una vez expiró el segundo rescate, el primer ministro heleno, Alexis Tsipras, pidió por carta a sus acreedores europeos un nuevo rescate de dos años de 29.100 millones de euros y la reestructuración de la deuda. Pero desde las instituciones europeas han dejado claro que cualquier negociación para un tercer programa de ayuda pasarán por condiciones “más estrictas” para Atenas.