Las elecciones se ganan por el bolsillo de los contribuyentes. Ésa es la frase que machaconamente ha transmitido durante los últimos años el sociólogo de cabecera del PP, Pedro Arriola, y a la que parece agarrarse el presidente del Gobierno y del partido, Mariano Rajoy, para ganar los próximos comicios generales. Rajoy ha dado el primer paso en su plan para renovar la confianza de los españoles como principal inquilino del palacio de la Moncloa: anunciar que adelanta a julio la rebaja adicional en el IRPF prevista para 2016. El objetivo es que los ciudadanos noten en sus bolsillos la mejora económica.

Según cuentan fuentes de la Moncloa a SABEMOS, el presidente del Gobierno ha diseñado una hoja de ruta con la que vencer en los comicios legislativos que se celebrarán a finales de año, si no hay adelanto electoral. El plan pasa por bajadas de impuestos, mejoras en las condiciones laborales de los funcionarios y más inversiones públicas del Estado que tendrán su plasmación en los Presupuestos Generales para el año próximo.

Tras rejuvenecer el comité de dirección del PP y obcecarse en mantener el grueso de su Gobierno –con el único cambio de Wert por Méndez de Vigo-, el jefe del Ejecutivo se propone ahora llevar a la práctica propuestas concretas para que los españoles vean que su vida cotidiana mejora.

Consciente de que quien tiene el poder cuenta con ventaja para ganar las elecciones, el jefe del Ejecutivo ha decido poner a su servicio todos los resortes que le permiten la mejoría de la economía española, tras los muchos sacrificios pedidos a los españoles.

Rajoy aprovechó su asistencia al almuerzo en el que se celebraba el aniversario del diario económico Expansión para anunciar que el Gobierno adelanta al 1 de julio la rebaja adicional de IRPF prevista para el año que viene, que supondrá un ahorro extra de 1.500 para los contribuyentes este año y que se verá aplicado ya en las nóminas de este mes.

Según informa el Gobierno, la rebaja del IRPF -cuya primera parte entró en vigor el 1 de enero de este año- contempla una rebaja media del 12,5 por ciento en el impuesto de la renta para todos los contribuyentes.

El primer tramo del IRPF (para rentas inferiores a 12.450 euros) pasará del 20 al 19 por ciento. El segundo tramo del impuesto (entre 12.450 euros y 20.200 euros) bajará del 25 al 24 por ciento; el tercer tramo (entre 20.200 euros y 35.200 euros) se reducirá del 31 al 30; mientras que el cuarto tramo (entre 35.200 y 60.000 euros) disminuirá al 37 desde el 39. Finalmente, las rentas que superen los 60.000 euros tributarán a partir de este mes al 45 por ciento, frente al 47 actual.

De la misma forma, el Gobierno extiende a todos los profesionales la retención del 15 por ciento que se aplicaba desde el verano pasado a aquellos trabajadores por cuenta propia con rendimientos inferiores a 15.000 euros anuales.

Los próximos guiños del presidente del Gobierno irán dirigidos a los funcionarios y llegarán antes del 16 de julio, cuando se reúna por primera vez, después de meses de incomunicación, la mesa general de la función pública, en la que está presente CCOO, CSIF y UGT.

La medida se anuncia el mismo día de las nuevas acusaciones de Bárcenas

El Gobierno también prepara rebajas en el impuesto de Sociedades y, si se puede, en el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), y más inversiones públicas del Estado, que se darán a conocer en próximas fechas. Fuentes del Ejecutivo no descartan que los anuncios tengan lugar en la conferencia política que el Partido Popular celebrará en Madrid a mediados de mes.

Aunque el plan de estímulos y de rebajas fiscales será generoso, según informan kas mismas fuentes, lo que sí avisan es que las medidas no serán expansivas. En Hacienda advierten de que, aunque aumente el gasto público, lo hará siempre por debajo del PIB nominal, lo que permitirá reducir el déficit público y cumplir con el Protocolo de Déficit Excesivo de la Unión Europea.

El anuncio del presidente del Gobierno se produce el mismo día en que se conoce el escrito de defensa presentado por el ex tesorero del PP Luis Bárcenas, en el que denuncia que los populares tuvieron caja B con todos sus presidentes, incluido Rajoy. Así las cosas, partidos de la oposición y sindicatos –a los que la medida de rebaja del IRPR cogió por sorpresa- se apresuraron a denunciar que se trataba de una estrategia para frenar el escándalo que protagoniza Bárcenas. El PSOE exigió a Rajoy que no se atrinchere y explique el asunto de la caja B.