El sector hotelero español prevé cerrar 2015 habiendo igualado, por fin, los niveles de precios y de rentabilidad que tenía en 2008.

A pesar de lo que muchos quisieron ver (más con voluntarismo que con datos), el turismo español no fue inmune a la crisis. El sector sufrió su propia recesión. Más leve, más corta. Pero recesión. Y su recuperación llegó antes, con el sector poniéndose a la cabeza de la incipiente recuperación del conjunto de la economía que ahora se empieza a ver.

El turismo español vive hoy un buen momento. Va de récord en récord en los registros más llamativos para el común de los ciudadanos. El país lleva dos años marcando máximos históricos en llegadas de turistas internacionales (con casi 65 millones de viajeros en 2014) y también en ingresos por turismo (con 49.100 millones de euros el año pasado). Y 2015 será el tercer año consecutivo de récords: probablemente con 68 millones de llegadas y algo más de 50.000 millones en ingresos.

Y, además, la mejor noticia para el sector llegó el año pasado con la recuperación (por fin) de la demanda del cliente español, responsable de la mitad del negocio de la industria turística patria y que anduvo dos años desaparecido. Con la demanda de los turistas extranjeros en máximos históricos (no tanto los gastos que cada uno de ellos realizan aquí) y la de los españoles también de vuelta, el turismo se dispone a seguir celebrando su buena racha.

Tres años de récord para acabar empatando

Pero es que después de tres años de boom es ahora (sólo ahora) cuando el sector hotelero nacional prevé que los empresarios conseguirán igualar el nivel de precios y de rentabilidad que tenían antes de la crisis. Los hoteleros recurrieron a la rebaja de sus tarifas para intentar dinamizar la demanda internacional e interna. E incluso cuando el boom de llegadas de extranjeros ya era un hecho, los establecimientos no elevaron sus precios por temor a que esos turistas dejaran de venir atraídos por otros destinos.

El caso es que, tras tres años de boom del turismo, la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) ya augura que al cierre de este ejercicio se empatará con los niveles que el sector presentaba en 2008. Según sus estimaciones, los hoteles españoles registraron un precio medio por habitación ocupada (ADR) de 67,37 euros el año pasado, pero lograrán durante 2015 acercarse a los 72 euros con que vendían sus reservas en 2008.

Y, en paralelo, el ingreso medio por habitación disponible (RevPar), un parámetro clave para el sector hotelero al combinar tarifas y ocupación, también escalará a finales de este año hasta los niveles de antes de la crisis. Los establecimientos nacionales registraron un RevPar en 2008 de 40,86 euros, y el año pasado aún se situaba en 39,18 euros. En 2015 se volverá a esa cota cercana a los 41 euros por noche y habitación disponible.

En este sector se suele tener una memoria muy corta y se celebra la evolución de los precios hoteleros y de los ingresos sólo en relación al año anterior. Pero cuando se mira más allá, se ve que aún no se han igualado los niveles que había antes de la crisis”, subraya Ramón Estalella, secretario general de la patronal hotelera Cehat. “A finales de 2015 por primera vez se alcanzarán los niveles de 2008. Ahora sí, este año promete ser un gran año para el turismo en este país”, apunta.

La patronal Cehat y la consultora PWC elaboran un índice que mide las perspectivas del sector. Cuando ese índice se sitúa por encima de los 60 puntos significa que las estimaciones que se contemplan son de mejora. Pues para este verano las perspectivas de los hoteleros españoles colocan el índice en 75,09 puntos, 12 puntos por encima de la cota que alcanzaba de cara al verano de 2014. En todos los parámetros, los hoteleros entrevistados para elaborar el índice auguran mejoras en su negocio: en número de pernoctaciones, en oferta de plazas, en duración de la estancia media, en el precio medio que podrán pedir al cliente y también en rentabilidad del negocio.