El Proyecto Premonition quiere aumentar la eficacia en la detección de brotes infecciosos antes de que lleguen a las personas. Para ello dispone de los últimos avances tecnológicos y un equipo de biólogos, ingenieros y expertos en salud pública.

La incidencia de las enfermedades infecciosas emergentes (EIDs) ha aumentado en las últimas décadas. No hay más que ver los casos de ébola, dengue, Chikungunya, SARS o MERS. Según la Organización Mundial de la Salud, más de 1.000 millones de personas se infectan y desarrollan anualmente enfermedades transmitidas por un vector como el mosquito. Pero es difícil detectarlas, ya que las EIDs pueden ser causadas ​​tanto por patógenos desconocidos como por otros conocidos previamente pero cuya incidencia está en constante cambio. Además, el cambio climático y la globalización contribuyen a que surjan nuevos patógenos y a que los conocidos aparezcan en sitios inesperados.

Los Sistemas de Vigilancia Epidemiológicos actuales tratan de prevenir las epidemias mediante la detección de patógenos antes de que enfermen muchas personas. Pero tienen una serie de limitaciones que el proyecto Premonition quiere superar: “El sistema actual detecta los brotes cuando mucha gente se pone enferma y va al médico. Se tarda de media dos semanas en analizar los casos y establecer que efectivamente estamos ante un brote, pero este mientras se sigue extendiendo. El proyecto Premonition quiere detectarlos antes de que afecten a los humanos” explica Ethan Jackson, jefe del proyecto.

La idea subyacente no es nueva: utilizar la habilidad de los mosquitos para localizar y extraer la sangre de los animales como método de muestreo para luego analizarla en laboratorio (capturado el mosquito, capturados los patógenos de muchos animales dispersos geográficamente). Pero Microsoft va a agilizar el proceso con su tecnología: están desarrollando trampas robóticas para capturar muchos más mosquitos de lo que es posible hasta ahora. Y en vez de tener que ir a recogerlos manualmente, lo que hace que el proceso se alargue, los drones serán los encargados de recogerlos y transportarlos al laboratorio.

El siguiente paso es analizar el genoma de los mosquitos para comprobar qué enfermedades infecciosas portan. Aquí entra en juego el cloud computing, que permitirá secuenciar los datos metagenómicos obtenidos de esos mosquitos. Gracias a los últimos avances en biología molecular y secuenciación genética, las muestras se pueden procesar más rápido y más barato que nunca, incluso se pueden detectar los virus que no han sido clasificados todavía. Mediante el desarrollo de bases de datos en la nube, los responsables de Premonition esperan construir un sistema capaz de detectar las amenazas biológicas antes de que sean una verdadera amenaza.

El pasado mes de marzo llevaron a cabo un estudio de viabilidad en la isla caribeña de Granada cuyas conclusiones acaban de presentar en la Innovación TechFair de Microsoft, en Washington. La compañía está trabajando con socios de múltiples disciplinas para hacer realidad el proyecto en un plazo de cinco años y permitir a los científicos vigilar no sólo la propagación de enfermedades realizadas por los mosquitos, sino también detectar virus emergentes y epidemias antes de que comiencen a extenderse.