El presidente de la Sociedad de gestión de activos procedentes de la reestructuración bancaria (Sareb), Jaime Echegoyen, ha avanzado este jueves que el llamado ‘banco malo’ vendió 5.000 inmuebles en el primer semestre del año, lo que supone vender 28 unidades al día.

Pero a pesar de estas cifras, lo cierto es que respecto al mismo periodo del año pasado la venta se ha reducido un 38,27%, ya que entonces vendió 8.100 inmuebles, 45 unidades al día. Aunque para 2015, Sareb tiene como objetivo vender 15.000 inmuebles.

Echegoyen ha avanzado durante su comparecencia en la Comisión de Economía que el 60% de los 5.000 inmuebles vendidos salieron del balance de los promotores mediante acuerdos para facilitar la venta de viviendas que figuraban como garantía de sus préstamos.

“Sólo en el primer semestre hemos firmado casi 800 de estos acuerdos, que denominamos Planes de Dinamización de Ventas”, ha señalado el presidente de Sareb, para acto seguido incidir en que se trata de “dar algo de tiempo y flexibilidad” a promotores que “no pudieron terminar su proyecto por la crisis”.

La mayor parte de los deudores de la Sareb son empresas de pequeño y mediano tamaño que “necesitan en muchos casos respaldo para saldar la posición deudora que mantienen”, algo que permite vender las viviendas y que el propio ‘banco malo’ recupere el dinero invertido.

Sobre esta idea, Echegoyen ha recordado que Sareb no es una entidad financiera, por lo que no es posible ofrecer nueva financiación, aunque sí colaborar de otra manera. Y es que en los primeros meses del año la sociedad ha estudiado más de 2.500 propuestas de sus empresas deudoras, lo que ha permitido llegar a acuerdos de venta, reestructuraciones o refinanciaciones.

“A través de este quehacer diario cubrimos una faceta social. No sólo ayudamos en la solución más fácil -tenemos viviendas vacías, pongámoslas a disposición de quien las necesita-, sino que vamos donde nace el problema, en el desempleo. Nosotros intentamos aportar nuestro pequeño granito de arena ayudando a los entes económicos que pueden sacar una microempresa adelante y generar empleo o, al menos, no destruirlo”, ha dicho Echegoyen.

Durante su intervención también ha señalado que la venta de activos va dirigida de forma prioritaria al mercado minorista, que el pasado año aportó hasta el 80% de los 8.000 millones de euros que entonces se ingresaron.  

“Realmente (la actividad con mayoristas o institucionales) es una parte muy insignificante. Hay que hacerlo, porque hay compradores de determinados tipos de activos, pero es una actividad marginal en nuestra gestión”, ha insistido.

Imagen | Valerie Hinojosa en Flickr