Un total de 130 personas de organizaciones criminales dedicadas a obtener billetes de avión de forma fraudulenta han sido detenidas en un operativo mundial, coordinado por Europol e Interpol y desplegado en 140 aeropuertos (25 de Europa) de 49 países, según ha informado Europa Press.

Según ha informado Interior en un comunicado, los arrestos se enmarcan en la operación ‘Blue Amber’, una actuación internacional para luchar contra el crimen organizado desde distintos frentes. Del total de los 130 detenidos en esta fase de la operación, 101 se han producido en Europa, 11 en Asia y en el Pacífico, 10 en América Latina, 2 en Estados Unidos y 6 en Canadá.

En esta fase de la operación, los arrestos se efectuaron tras detectarse 222 transacciones sospechosas: 163 de ellas en Europa, 23 en Asia y en el Pacífico, 18 en América Latina y 18 en Canadá.

En España, la operación ha sido coordinada por el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) y tuvo lugar en los aeropuertos de Adolfo Suárez Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat, Málaga-Costa del Sol y Palma de Mallorca-Son Sant Joan donde la Guardia Civil y la Policía Nacional detuvieron a dos personas.

Un total de 38 empresas –33 compañías aéreas y cinco agencias de viajes en Europa– informaron a la Policía de una serie de fraudes cometidos en los aeropuertos durante los días de la operación. Las redes de tarjetas de pago, emisores de tarjetas, Perseuss y la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) apoyaron la operación, proporcionando información para confirmar las transacciones de billetes de avión fraudulentas sospechosas. Además, otras organizaciones internacionales, como Eurojust y Frontex, desplegaron a sus funcionarios en 12 aeropuertos en Europa.

Durante los dos días en los que se desarrolló la operación, se creó un puesto de mando en el Centro Europeo de Ciberdelincuencia de Europol (EC3), que se complementó con los puestos de mando de Interpol en Singapur, Ameripol en Bogotá y otro en Canadá.

En concreto, en el puesto de mando de Europol, los representantes del sector privado –compañías aéreas y compañías de tarjetas de crédito American Express, MasterCard, Visa, Visa Inc y Visa Europe– trabajaron para identificar aquellas transacciones sospechosas e informar de inmediato a los agentes policiales desplegados en los aeropuertos.

De la investigación se desprende que este tipo de fraude está relacionado con otras formas de delincuencia grave. De hecho, algunos detenidos estaban implicados en otras formas de criminalidad como es la trata de seres humanos, la inmigración irregular, el contrabando de mercancías, el tráfico de drogas, el fraude, el delito cibernético y el terrorismo.

Más de 500 detenidos

Este tipo de operaciones internacionales se enmarcan en el denominado Ciclo Político de la Unión Europea contra el crimen organizado, que se gestiona desde una plataforma conocida como European Multidisciplinary Platform against Criminal Threats (EMPAC), coordinada desde Europol y donde el CITCO es el punto de contacto en España.

La operación ‘Blue Amber’, desarrollada entre el 4 de mayo y el 24 de junio, se ha saldado finalmente con más de 500 detenidos y en ella los agentes se han incautado de 2,8 toneladas de cocaína procedentes de Iberoamérica, 110 kilos de heroína, 390 vehículos y cerca de 1.300 toneladas de metales robados.

En esta operación participaron además de los Estados miembros de la Unión Europea, otros 30 países, incluidos Colombia, Brasil, Panamá, Ecuador, Costa Rica, Perú, México, Guatemala y Bolivia, así como Interpol y la Comunidad de Policía de las Américas (Ameripol), entre otros.

Transporte de drogas

El modus operandi de los delincuentes confirma el creciente uso de contenedores para transportar grandes cantidades de droga y de menor tamaño a través de paquetes y correos. Varias de las actuaciones policiales se han llevado a cabo en aeropuertos, pasos fronterizos, puertos y lugares habituales donde hay gran concentración de este tipo de actividades.

Los correos volaban con la cocaína desde Latinoamérica a Europa, mientras que la heroína, procedente de Afganistán y Pakistán se trasladaba en paquetes a diario. La droga se escondía entre la ropa y las suelas de los zapatos, aunque también se ha encontrado heroína en paquetes de medicamentos.

En esta operación también se han detenido a varios intermediarios que introducirían de forma irregular a personas en Europa gracias a la cooperación de los países de los Balcanes occidentales. De hecho, en Hungría se descubrió un piso franco relacionado con la inmigración irregular