Los hoteleros españoles esperan una temporada de verano inmejorable, con más turistas, más estancias, mejores precios y mayor rentabilidad. Todo apunta a un verano de récord para avanzar a un 2015 histórico. Pero la patronal del sector descarta que los atentados de Túnez y la incertidumbre en Grecia vayan a empujar la actividad del turismo español.

El turismo español va por su tercer año de boom. 2015 será el tercer año de récord. Récord en llegadas de viajeros internacionales (casi 65 millones el año pasado, y este año se rondarán los 68 millones). Récord en ingresos por turismo (49.100 millones de euros en 2014). España fue el destino que más se benefició de la inestabilidad en que se instaló el norte de África ya en 2011 y que se fue agravando después, al empezar a recibir a millones de turistas que los touroperadores internacionales desviaron ante el temor de los turistas europeos. Y con cada suceso preocupante en algunos de los destinos rivales del Mediterráneo hay quien ve una oportunidad para que el turismo patrio mantenga o acelere su marcha.

Sin embargo, los hoteleros españoles no creen que el último atentado en Túnez vaya a suponer un empujón a las llegadas de más turistas internacionales a nuestro país. Ni creen que la situación de incertidumbre que aún hoy reina en el escenario económico de Grecia vaya a hacerlo tampoco. El verano que ahora empieza, la gran temporada alta de España, va a ser inmejorable, según las estimaciones de la patronal hotelera Cehat. Pero ni los trágicos sucesos de Túnez ni la preocupante situación de Grecia van a impulsarlo, según su criterio. “Ni podemos ni debemos ser más competitivos por la desgracia de los demás”, ha subrayado hoy el presidente de Cehat, Joan Molas. “No creemos que España se vaya a beneviciar por el desvío de turistas desde Túnez o desde Grecia”, ha apuntado en la presentación del informe de perspectivas del sector de evolución del negocio durante el verano.

Según la patronal hotelera nacional, la inmensa mayoría de los turistas extranjeros que viajan, o viajaban, a Túnez (a razón de unos 6 millones al año) lo hacen con paquetes de ‘todo incluido’ y a un precio muy bajo. Tras el atentado del pasado marzo en el Museo del Bardo, los hoteleros tunecinos tiraron los precios y ahora estaban atrayendo clientes con paquetes de 35 euros por persona y día. “A los precios que estaban contratando estos turistas, España no resulta una alternativa para ellos. Sus alterantivas serán Bulgaria y algunas zonas de Turquía, que también están rebajando sus tarifas para atraer nuevos clientes por la caída de la demanda de los turistas rusos”, ha explicado Molas.

En paralelo, la incertidumbre en Grecia -en plenas negociaciones con el Eurogrupo de cara a mantener la financiación del rescate, en mitad de un corralito bancario y a la espera de una subida del IVA que afectaría a su turismo- parece que no está mermando la demanda del turismo internacional hacia el país heleno. Según los datos que manejan las aerolíneas con mayor número de conexiones con Grecia, la demanda se mantiene y la ocupación de los vuelos sigue a buen ritmo. “La situación de estos dos países no afectará de manera relevante a la llegada de turistas a España“, augura el presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat).

El sector hotelero español prevé un verano inmejorable para su negocio. La patronal Cehat y la consultora PWC elaboran un índice que mide las perspectivas del sector. A partir de 60 puntos, las estimaciones que se contemplan son de mejora, pues para este verano el índice alcanza los 75,09 puntos, 12 puntos por encima de la cota que alcanzaba de cara al verano de 2014. En todos los parámetros, los hoteleros entrevistados auguran mejoras en su negocio: en número de percnotaciones, en oferta de plazas, en duración de la estancia media, en el precio medio que podrán pedir al cliente y también en rentabilidad del negocio.