En pocas horas expira el plazo para pagar uno de los préstamos del Fondo Monetario Internacional a Grecia por valor de 1.600 millones de euros. Si no paga, no podrá acceder a la cantidad restante de fondos que le proporcionarían como hasta ahora los acreedores. Antes de que llegue ese momento, conviene saber quién es quién en esta “crisis griega”.

Con diferentes protagonistas y distintas responsabilidades, Grecia (aunque suene a tópico) se enfrenta a su nueva semana definitiva. Estas son las personas que han llevado la situación al punto actual, y quienes tomarán las decisiones en el futuro.

Los griegos

Alexis Tsipras, primer ministro de Grecia desde enero de 2015. Tras las últimas elecciones griegas emergió como el líder que tendría que enfrentarse a la troika para renegociar la deuda helena. Ahora todos le apuntan como responsable máximo de lo que suceda en Grecia. En estos momentos su planteamiento ha sido pedir más tiempo para pagar la deuda, y sobre todo que los griegos puedan votar en el referéndum del próximo 5 de julio.

 

Yanis Varoufakis, ministro de Finanzas en Grecia. Se trata de una de las caras visibles en esta “crisis griega” por su papel protagonista en las reuniones con el Eurogrupo para atajar el problema de la deuda griega. Su última actuación estelar fue el pasado fin de semana de la reunión del Eurogrupo al no finalizar la misma con el resto de miembros, donde además ha contado cómo fue el trato que recibió cuando contó los planes griegos. Ahora está por el ver el papel que tomará.

 

Antonis Samarás, ex primer ministro griego y actual líder de la oposición. Sus últimos movimientos han ido en la línea de criticar el referéndum propuesto por Tsipras. Además, ha sugerido la posibilidad de crear un gobierno de concentración. También busca el confrontamiento directo con el primer ministro y ha llegado a sugerir montar un debate en televisión para tratar el asunto.

 

 

Comisión Europea

Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea. Representa a uno de los altos organismo del viejo continente, por lo que su implicación en la toma de decisiones se antoja fundamental. En su última aparición pública ha sido muy claro con respecto al referéndum y ha pedido el Sí para que desde Grecia se mande un mensaje de que quieren seguir formando parte de Europa. Además, no ha tenido ningún reparo en acusar a Tsipras como responsable en la ruptura de las negociaciones.

 

Pierre Moscovici, político francés actual comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros. De momento parece unos de los personajes más dialogantes en toda esta “crisis griega”. Su principal mensaje es que todavía hay margen para la negociación y muestra un claro optimismo a que finalmente se llegue a un acuerdo.

 

 

 

Presidentes y jefes de estado

Mariano Rajoy, presidente del gobierno en España. Nada de lo que suceda en Grecia será ajeno al ejecutivo español, por eso Rajoy se ha querido referir en unos términos muy claros al asegurar que “España no es Grecia”. La victoria de Syriza en las pasadas elecciones griegas es la vertiente política que preocupa al Partido Popular ante un posible giro en las próximas elecciones que se prevén a final de año.

 

 

Angela Merkel, canciller alemana. El gran azote del país heleno, la dirigente germana sigue hasta el último momento tensando la cuerda frente a Grecia. De hecho, ha vuelto a advertir que Europa no puede abandonar sus principios ante las exigencias de Tsipras. No obstante, todavía ve cierto margen para maniobrar y negociar si los políticos griegos muestran voluntad de ello.

 

 

 

Barack Obama, presidente de Estados Unidos. Quizá la distancia pueda ser mucha, pero el presidente estadounidense sabe que necesita una eurozona fuerte y estable. Por eso, en las últimas horas ha llamado a la canciller Angela Merkel para que encuentre una solución y Grecia no termine fuera del “euro”, algo que no beneficiaría a ninguna de las partes, tanto a un lado como al otro del Atlántico.

 

 

Matteo Renzi, primer ministro italiano. Ha avisado este lunes a Grecia de que el referéndum sobre la propuesta de los acreedores convocado para el 5 de julio por el Gobierno de Syriza será una elección entre el euro y el dracma.

François Hollande, presidente de Francia. El máximo mandatario galo se alinea con quienes piensan que se deben retomar las negociaciones e intentar un nuevo esfuerzo.

 

Eurogrupo

Jeroen Dijsselbloem, político holandés, ministro de Finanzas y presidente del Eurogrupo. Dijsselbloem ha afirmado que la eurozona está “firmemente determinada” a hacer “todo lo posible” para mantener y preservar la estabilidad del euro tras el rechazo de Grecia a las propuestas de las instituciones y la convocatoria de un referéndum al respecto. “Todos los miembros de la eurozona tenemos la firme determinación de fortalecer y preservar la unión monetaria”.

 

Luis de Guindos, ministro de Economía y Competitividad en España. Actualmente disputa al actual presidente del Eurogrupo dicho cargo, por lo que sus declaraciones deben guardar dosis de mesura con ciertos visos de futuro. Del ala optimisma, cree que todavía están a tiempo de llegar a un posible acuerdo sobre la deuda griega. No obstante, se muestra muy duro al responsabilizar a los mandatarios griegos de las consecuencias sobre el referéndum.

 

Wolfgang Schauble, ministro de Finanzas alemán. “Grecia se va a enfrentar a graves dificultades en los próximos días”. Del ala dura frente a Grecia, el político alemán asegura que se ha intentado llegar a un acuerdo con el país heleno, pero que ellos se han negado hasta el último propuesto. También es de los que no ve mucho sentido al referéndum.

 

 

 

FMI y BCE

Christine Lagarde, política francesa y directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI). Como parte de la troika, ha sido una de las más exigentes con el gobierno de Tsipras, aunque en estos momentos, y hablando en nombre del FMI, dice que siguen abiertos para negociar y buscar una salida definitiva a la crisis. Ha sido muy tajante al expresar que los próximos días serán fundamentales.

 

 

Mario Draghi, economista italiano y presidente del Banco Central Europeo (BCE). De momento, la institución a la que representa el italiano ha mantenido la línea de liquidez (ELA) a la banca griega, lo que significa un balón de oxígeno para el sistema financiero del país heleno, que sobrevive gracias a la intervención del BCE. No obstante, también se han apresurado a afirmar que dependiendo de las decisiones del gobierno griego se tomarán unas medidas u otras.