Tres activistas de Greenpeace desplegaron este martes, junto al Congreso de los Diputados, una pancarta de 32 metros cuadrados con el lema “La protesta es un derecho” para mostrar su rechazo a la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida también como ‘Ley Mordaza’ y que entra en vigor mañana miércoles, según han informado las agencias.

Los miembros de Greenpeace escalaron una grúa desde la que colgaron la citada pancarta con el lema “la protesta es un derecho” ya que estiman que “a partir de mañana el ejercicio de los derechos de expresión, reunión y manifestación estarán a merced de la interpretación que realicen las fuerzas de seguridad del Estado y el Ministerio del Interior”.

Durante el forcejeo que se produjo a primera hora de la protesta, dos agentes resultaron contusionados y uno de los activistas, que no logró subir a la grúa, fue detenido y acusado de resistencia a la autoridad. Al resto se les tomaron los datos, según ha informado Europa Press. La organización ha difundido a través de Twitter fotografías de sus activistas en la grúa y de otro más, junto a la puerta del congreso, con otra pancarta con el lema “Sin mordazas”.

La acción comenzó a primera hora de la mañana en protesta ante la entrada en vigor de las leyes de Protección de la Seguridad Ciudadana y del Código Penal, “que fueron aprobadas por las Cortes el pasado 26 de marzo con los únicos votos favorables del PP”, recordó Greenpeace. “Esta ley carece de justificación, ya que no hay problemas graves de seguridad ciudadana en España”, declaró Miguel Ángel Soto, portavoz de Greenpeace, en un comunicado.

“Está pensada para silenciar con multas las voces que critican la gestión del Gobierno y las consecuencias de la crisis social, ambiental y económica producto de la corrupción, los recortes sociales y de derechos y la privatización de los servicios públicos”, añadió.

Greenpeace ha denunciado que la nueva ley penalizará, entre otros comportamientos, formas de protesta pacífica como las que suele hacer su organización, en edificios públicos. La ONG ha hecho además un llamamiento a acudir a la protesta contra la ley este martes a las 19.30.

Asimismo, ha destacado el hecho de que la ley establezca nuevas infracciones que encajan directamente con formas de protesta pacífica de algunos colectivos, como los activistas antidesahucios, las ‘mareas ciudadanas’, los sindicalistas o los afectados por las participaciones preferentes, que además “no suponen en ningún caso un peligro para la seguridad ciudadana”.

Finalmente, y después de cuatro horas de protesta, los bomberos han conseguido bajar a los tres activistas de Greenpeace, según ha informado Efe. Según el presidente del Congreso, Jesús Posada, los funcionarios de la Policía Nacional habían logrado impedir que un grupo “mucho más numeroso” subiera a la grúa y, posteriormente, intentaron convencer a los tres activistas que permanecían encaramados a ella para que abandonaran su protesta.