La nueva ley obliga a las fundaciones que controlan a bancos (como es el caso de Ibercaja) a salir al mercado y captar nuevos accionistas. La entidad tiene de plazo hasta 2018 para llevar a cabo la OPV, pero los analistas consultados por SABEMOS esperan que los plazos se adelanten y el banco esté cotizando en Bolsa ya en 2016.

Verano de 2011: Empujado por los cambios legales introducidos por el Gobierno, BFA-Bankia salía a Bolsa con la finalidad de captar capital que le permitieran reforzar sus niveles de solvencia. En julio, y a pesar de las turbulencias del mercado, la entidad lograba captar 3.092 millones de euros merced a una intensa campaña en la red minorista y el apoyo de las instituciones para colocar paquetes significativos en el tramo institucional. Menos de un año después, ya con otro Gobierno, la entidad era nacionalizada por el FROB y reformulaba sus cuentas de 2011, pasando de unos beneficios de algo más de 300 millones a pérdidas milmillonarias. 

El resto de la historia es bien conocida: los miles de accionistas y preferentistas perjudicados y formaciones como UPyD emprendieron una batalla judicial para determinar la existencia de un posible delito de estafa. Hoy, cinco años después, la causa judicial sigue abierta y rodeada de escándalos. Desde entonces, nadie en el sector de las cajas se había atrevido a volver a salir a Bolsa. Hasta ahora.

A no ser que Unicaja o Kutxabank den un acelerón inesperado, la próxima antigua caja de ahorros (ahora Fundación Bancaria) que salga a Bolsa será Ibercaja Banco. La entidad resultante de la fusión de Ibercaja (antigua Caja de Ahorros de Zaragoza, Aragón y Rioja), CAI, Caja Círculo y Caja Badajoz se ha visto forzada por la reciente circular del Banco de España de Fundaciones Bancarias, que penaliza con mayores reservas y requisitos de capital a las entidades que no tienen en Bolsa más de la mitad de su accionariado. Así, la antigua caja presentó hace unas semanas su plan estratégico 2015-2017, en el que entre otros pasos se contempla la salida al mercado para, como muy tarde, 2018.

El mercado piensa en 2016

Aunque los dirigentes de la entidad cajista se curan en salud y se dan de plazo hasta 2018, lo cierto es que los analistas consultados por SABEMOS dan por hecho que la OPV de Ibercaja se producirá en 2016. Es el caso del equipo de análisis de Bankinter, que en un reciente informe señalaban que “la operación está prevista para 2016”. Por si fuera poco, la entidad ya ha contratado a la consultora KPMG para asesorarla en la estrategia para salir a cotizar en el mercado, según publicaba la pasada semana Expansión.

Las cifras de Ibercaja no son ni mucho menos del volumen de las que en su momento eran las de Bankia. Aun así, la salida a Bolsa supondría una fuerte captación de fondos y capital en el mercado. En Bankinter, por ejemplo, valoran la entidad entre 2.000 y 2.500 millones de euros; como la idea es sacar al menos un 50% del accionariado en venta, la ampliación de capital planeada podría oscilar entre los 1.000 y los 1.500 millones de euros, primas de emisión y descuentos al margen.

Ibercaja, a pesar de haber recibido 407 millones de euros en forma de cocos del FROB en 2012, no llegó a ser una entidad nacionalizada, ni participada de ninguna forma por el Estado, por lo que ha podido, aun con limitaciones, operar de una forma autónoma. Aun así, la reciente ley de fundaciones obliga a las entidades a aportar un porcentaje de su capital a reservas si no salen a Bolsa, por lo que de una forma indirecta se las está forzando a hacerlo.

Más de 60.000 millones de euros en balance

Ibercaja es como mucho una de las entidades medianas del sistema financiero español. Su balance actual es de unos 62.000 millones de euros, de los que más de la mitad son créditos. Su beneficio antes de impuestos es de unos 251 millones de euros anuales y cuenta con 1.356 oficinas.

Aunque aún no han determinado ni fechas ni estrategia a seguir, parece que Ibercaja podría ser la primera de una nueva tanda de salidas a Bolsa, toda vez que entidades como Kutxabank o Unicaja también están en una situación similar. En la medida que aún gozan de cierto amrgen, es probable que esperen a conocer el resultado de la OPV de Ibercaja antes de llevar a cabo su propia salida al mercado. No conviene olvidar que las últimas salidas a Bolsa han acabado en los juzgados, y que estos procesos aún no se han concluido.

EDICIÓN: A instancia del lector EMEA se ha retocado la lista de las entidades que dieron origen a Ibercaja.