Dirigir una película requiere un esfuerzo titánico en muchas ocasiones. Cuentan que Richard Attenborough se pasó dos años enteros trabajando una media de 18 horas al día para conseguir acabar en el plazo convenido la película A Bridge Too Far , sin pasarse de presupuesto, tras lo que se encerró en su cuarto y durmió durante tres días seguidos. Dado el esfuerzo que conlleva rodar un filme, muchos en el sector alzan la voz contra la piratería, que no remunera el trabajo de todos los implicados en la realización de largometrajes.

La actriz barcelonesa Leticia Dolera, que interpretó a una novia matazombies en Rec 3, bien sabe el esfuerzo que cuesta sacar adelante una película. Ha escrito y protagonizado el que es su primer largometraje también como directora, Requisitos para ser una persona normal.

Durante la gala de los Premios Proyecta de este año, que ha reconocido a las mejores campañas de marketing para cine, la joven cineasta habló con Sabemos sobre lo importante que es combinar el ingenio con el poco dinero del que se dispone en la industria.

 

Has estrenado este mes tu primera película como directora y guionista, ‘Requisitos para ser una persona normal’. Por el momento ha tenido un buen recibimiento, con varios premios en el Festival de Cine de Málaga, ¿verdad?

Sí, en Málaga ganamos 5 premios y luego las críticas están siendo muy buenas también, así que muy contentos.

En tu film interpretas a alguien que se da cuenta de que no responde a los cánones sociales y a lo que se espera de ella. ¿Ha sido eso, sentirte así, lo que te ha llevado a dirigirla?

“Al final, ‘Requisitos para ser una persona normal’ te cuenta que el mejor lugar en el que puedes encajar es en ti mismo”

Sí. En realidad sale de una sensación que yo he sentido varias veces, que es la de no encajar, la de sentir que estás fuera de lugar, que creo que todo el mundo la ha sentido alguna vez en su vida en algún momento. En el instituto, en el trabajo, en una cena, en unos premios como los de hoy… Creo que por eso la gente conecta con la peli. Al final, la película lo que te cuenta es que el mejor lugar en el que puedes encajar es en ti mismo, no en lo que nadie tenga que decir desde fuera.

¿Esta sensación de extrañamiento la has sentido en la dirección de la película?

Eso me pasó más en mi primer corto. Seguir dirigiendo ha sido casi una evolución natural. La necesidad de contar historias se ha ido convirtiendo por momentos para escribir, dirigir o actuar.

Pero el primer largometraje es un esfuerzo mayor, ¿verdad?

Es muchísimo más esfuerzo que un corto, tienes muchísima más responsabilidad. Pero si te pones a hacerlo tienes que asumirlo y disfrutarlo.

¿Es complicado obtener financiación para el cine, ahora mismo?

Está complicado el país, levantar cualquier empresa ahora mismo es muy complicado, ya sea de cine o de lo que sea. Pregúntale a alguien que quiere abrir un bar si no le es difícil conseguir la financiación. Claro que está difícil, pero igual que en todas las empresas.

¿Fue un drama buscar financiación?

“A veces, los cineastas se preocupan primero por saber las puertas a las que tienen que llamar antes de definir lo que quieren contar”

Bueno, el drama es escribir el guión. A veces, los cineastas se preocupan primero por saber las puertas a las que tienen que llamar antes de definir lo que quieren contar. El guión es lo que te va a abrir las puertas de cualquier productora.

En tu caso, ¿tenías claro desde el principio la historia que querías contar?

Sí, pero lo que más me costó hacer fue el guión, porque es donde está el alma de la historia, está la estructura, están los personajes.

¿Es la piratería el máximo problema del cine español?

No, el máximo problema no, pero está claro que hay un problema con el valor que da la sociedad a la cultura. En el momento en el que te descargas algo de manera ilegal porque lo tienes ahí y prefieres no pagar nada a pagar algo, quiere decir que no le estás dando un valor a la cultura. Ahí está el problema, es un problema educacional. Hay que legislar, por supuesto, como en el resto de países europeos avanzados, pero también hay que educar a la gente. Creo que hay generaciones que han crecido ya viviendo la piratería como algo súper natural.

¿Habría que buscar formas de reorientar el negocio?

Ya existen. Existe Filmin, Wuaki, Yomvi… Pero es difícil decirle a alguien que pague por voluntad propia si tiene la opción de verlo gratis.

¿Cómo has vivido la campaña de marketing de tu película?

“No hemos podido hacer mucha campaña de marketing porque no teníamos mucho presupuesto para hacer grandes cosas”

Me he involucrado en la promoción de la película, he ido a todas las entrevistas de prensa que he podido, porque al ser directora, guionista y actriz, pues mucho recaía en mí. No hemos podido hacer mucha campaña de marketing porque no teníamos mucho presupuesto para hacer grandes cosas, más allá de diseñar el póster, hacer 1 tráiler y 3 teasers, además de unas piezas de unos 15 segundos para Instagram. Me hubiera gustado hacer un montón de cosas, como diseñar una aplicación.

¿Tienes ya en mente la siguiente película?

Tengo ideas, pero llevo estas semanas hablando tanto de la peli que me ha sido imposible sentarme a pensar.

¿Pero quieres seguir dirigiendo?

Sí, sí, me encantaría. A ver si me deja [pone voz grave, de burla] el sistema [ríe].