España cerraba asuntos nacionales en Bruselas mientras Grecia se jugaba el tipo en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebraba ayer en la capital europea. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, llamaba al Rey desde Bruselas para comunicarle sus cambios en el Ejecutivo. El hasta ahora secretario de Estado para la Unión Europea, Iñigo Méndez de Vigo, será el próximo ministro de Educación, Cultura y Deporte, en sustitución de Jose Ignacio Wert.

El presidente y el nuevo ministro, que comenzará en su nuevo cargo esta misma tarde, se encontraban en Bruselas en una de las semanas decisivas para Grecia. Casi en lo que parecía una decisión improvisada, Rajoy enviaba por correo electrónico el Real Decreto para la firma real y daba el visto bueno para que la comunicación oficial saltara en plena cena de líderes europeos en Bruselas. 

Al saltar la noticia, el secretario de Estado para la UE salía de las reuniones en el Consejo para bajar a la sala de prensa a despedirse de los corresponsales. Sin embargo, aunque Méndez de Vigo se hacía el sorprendido entre los periodistas, ya conocía los deseos de Rajoy, con quien ha viajado esta mañana en un Falcon para participar no sólo en la cumbre sino también en el congreso del Partido Popular Europeo, que se celebra como de costumbre antes de la reunión de líderes. 

Méndez de Vigo recordaba su trayectoria europea y la labor de su gran amigo Wert, a quien llamó por teléfono después de que el presidente le comunicara su nuevo destino. Con un gesto de satisfacción, el recién nombrado nuevo ministro no parecía inquietarse porque su nuevo puesto le llegue justo en año electoral. 

La crisis de Gobierno de Rajoy apenas se ha limitado a cambiar al ministro que pedía a gritos salir del Ministerio y cambiar su destino por París por motivos personales. La posibilidad de que Wert sea el próximo embajador ante la OCDE como ha solicitado no ha sido confirmada ni desmentida por el momento por Moncloa.