The Damned United , el libro de David Peace que dio origen a la película del mismo nombre y que se acaba de editar en español, no es una biografía de Brian Clough sino una obra de ficción.

Toda leyenda tiene, por definición, cierta base real. En el caso de The Damned United, ese origen es el éxito de Brian Clough como entrenador del Derby County, al que llevó de la cola de Segunda División a las semifinales de la Copa de Europa, y su posterior fracaso en el Leeds United, al que sólo entrenó durante 44 días en el verano de 1974. La otra parte, la que eleva la historia al mito, es responsabilidad de David Peace, que en 2006 publicó el libro que ahora llega a España traducido como ‘Maldito United’ (Contra). Por si fuera poco, tres años después la obra fue llevada al cine por el director Tom Hooper. Entre ambos, fueron alejando cada vez más el relato de los hechos originales.

The Damned United no es, como puede pensarse, la biografía de Brian Clough. Es una obra de ficción, una novela. Peace la escribió documentándose primero y dejando volar su mente después. A partir de lo que sucedió, fue imaginando cómo pudo haber sucedido. Inventó escenas y diálogos. Como suele explicar cuando le mencionan el tema, no quiso tomar una fotografía sino pintar un retrato.

Pat Murphy, periodista de BBC Radio, amigo y -él sí- biografo de Clough, asegura que el entrenador era una persona mucho más divertida de lo que dibuja Peace. También cree que The Damned United nunca habría visto la luz con Clough vivo. De hecho, casi todos los demás personajes principales habían fallecido ya cuando se publicó: los entrenadores Don Revie y Peter Taylor, el futbolista Billy Bremner, los presidentes Many Cussins y Sam Longson…

La polémica en torno al libro dejó “de piedra” a David Peace, curado de espantos tras escribir sobre huelgas y corrupción

Tan sólo quedaba -y queda- uno vivo: el internacional irlandés Johnny Giles, que se sintió moralmente obligado a demandar a la editorial. El juez le dio la razón y obligó a suprimir algunos pasajes en los que se le presenta como instigador del despido de Clough en el Leeds, cuyos jugadores le repudiaron de entrada tras las críticas que había vertido durante años contra ellos y su entrenador, Revie. Giles tachó de “indignante” la obra, así como el retrato que hace de su exentrenador, con el que reconoce que nunca se llevó bien. Clough le parecía “grosero y arrogante”, pero también “un genio” en plenas facultades cuya adicción al alcohol aún no era tan grave como llegó a ser años después ni como sugiere el escritor colocando una copa en su mano en multitud de escenas.

“He escrito sobre la corrupción en West Yorkshire y sobre las huelgas de mineros, y la polémica no me cogió por sorpresa. Pero el nivel de controversia en torno a The Damned United me dejó de piedra”, confiesa Peace. Incluso provocó la publicación de un segundo libro: We are the Damned United, cuyo autor, Phil Rostron, presume de contar que pasó y no qué pudo haber pasado. Peace se defiende: “Nunca he dicho que esta fuera la verdad. Es sólo una impresión de lo que creo que pudo pasar”. Barbara Clough, la viuda, se llevó un serio disgusto al leer esta “ficción documentada”. Su hijo Nigel, que jugó a las órdenes de su padre en el Nottingham Forest, no pudo terminarla.

Narra la historia una voz interior, repetitiva y obsesiva, que resuena en la cabeza de Clough martilleando con sus ambiciones, sus certezas, sus dudas y sus miedos. Un recurso imposible de trasladar fielmente a la pantalla. Peace cree que la adaptación cinematográfica es “muy ligera”. Si la agradece es sobre todo porque ha logrado que mucha gente se interese por el resto de su obra. Además, claro, de procurarle unos buenos ingresos. Cuando vendió los derechos para el cine le dijeron que la intención era rodar una película al estilo de ‘This Sporting Life’ (1963, conocida en España como El ingenuo salvaje), uno de los títulos más representativos del Free Cinema británico. Algo que, a su juicio, no se ha conseguido ni de lejos.

El guionista, Peter Morgan (The Queen, Frost/Nixon, Rush), también tiene críticas para Peace: cree que el personaje al que ubica en Leeds no es el Clough de 1974, sino el posterior a 1985, ya en declive tras ganar dos Copas de Europa con el Nottingham Forest (1979 y 1980). Bajo el lema de que “lo importante es la esencia de la verdad, no la precisión”, el guionista se ha tomado un sinfín de licencias no ya sobre la novela, sino sobre la realidad.

Si uno se fía de la película, creerá por ejemplo que Clough nunca llegó a entrenar al Brighton, al que dirigió en Tercera División con más pena que gloria antes de fichar por el Leeds. También creerá que fue uno de sus jugadores, Dave Mackay, quien le traicionó en Derby, cuando en realidad llevaba dos años retirado y entrenando. Pero, según Pat Murphy, nada tan increíble como la escena en la que Clough decide quedarse en su despacho durante un partido contra el Leeds de Revie e intuye el resultado por los sonidos de la grada. El visceral ‘Cloughie’ jamás habría podido hacer algo así.

Sorprende que no saltara a la pantalla la que podría haber sido la escena más espectacular: Clough, como un poseso, destrozando a hachazos el viejo escritorio de Revie nada más tomar posesión de su despacho en Elland Road. Además, Clough bebe y fuma menos en la película, que pone más interés en su relación con Peter Taylor, su mano derecha, el descubridor de talentos, con el que lo consiguió todo en Derby y Nottingham y sin cuya ayuda fracasó en Leeds. Incluso se ponen en boca de Taylor frases que en la novela corresponden a Barbara Clough: “¿Entrenar al Leeds? ¡Pero si odias al Leeds! ¡Y ellos te odian a ti!”.