El nuevo consejero delegado de Abengoa, Santiago Seage, ha llegado al cargo sacando pecho en innovación y lamentándose de la escasa cultura de I+D que existe entre las empresas españolas.

La compañía con sede en Sevilla, ha asegurado Seage en un desayuno informativo, cuenta en la actualidad con unas 330 patentes y es capaz de registrar cada año alrededor de 60 nuevas solicitudes por el sistema internacional PCT (Tratado de Cooperación en materia de Patentes).

Esto les pone algunos años a la cabeza de las firmas españolas aunque, ha advertido, tiene una lectura negativa: Abengoa es una compañía “de un cierto tamaño, pero claramente no de las mayores del país”. “Hay muchas empresas mayores que nosotros -ha añadido- que no están haciendo sus deberes en innovación”.

La innovación, especialmente la que tiene que ver con la tecnología, es una “asignatura pendiente” para las empresas españolas, según Seage

La innovación, especialmente la que tiene que ver con la tecnología, es una “asignatura pendiente” para las empresas españolas, ha afirmado el consejero delegado, porque sin esfuerzo en I+D “no vamos a crecer, no vamos a ser competitivos a largo plazo”.

El gasto en innovación en España ha descendido en 2014 un 30%, mientras que el número de patentes ha caído un 20%, ha precisado Seage.

La receta de Abengoa para innovar, ha defendido, es tener a “cientos de personas” dedicadas a I+D, “cuyo trabajo todas las mañanas es inventar algo”. Esto supone un gran desembolso de dinero que, como por ejemplo en el caso de la innovación en placas solares, no se traduce en beneficios a medio plazo. “Sabemos que no vamos a obtener nada de esta inversión en unos años”, ha recalcado Seage.

Internacionalización, la otra muleta

Ante la crisis y el consecuente deterioro de las oportunidades de negocio en España, numerosas empresas han tenido que afrontar un proceso de internacionalización. Todas no han podido emprender la marcha o no se han sabido adaptar, lo que ha acabado redundando en la supremacía de las grandes compañías como Abengoa, según Seage.

Los datos que ha aportado son elocuentes: en 2005, un 70% de los ingresos de empresas cotizadas provenían de España; en 2014, cerca del 60% llegaban de fuera. En el caso de Abengoa, ha puntualizado, este porcentaje del exterior alcanzó el 88% en 2014.

Seage defiende un modelo de multinacional que mantenga la cultura del lugar de origen pero que se adapte a las características locales de cada mercado, para lo que hay que enviar a directivos al extranjero. Es un modelo que ha definido como “multinacional viajera”.