Al menos 27 personas han muerto este viernes a causa de un atentado en un hotel de la turística ciudad de Susa, en Túnez. El atentado ha coincidido con la irrupción de dos hombres en una empresa de productos químicos del departamento de Isère, en el este de Francia, en la que decapitaron a una persona e hirieron a al menos otras dos.

El objetivo del atentado en Túnez fue el hotel Imperial Marhaba, de la cadena española RIU, en la localidad de Port El Kantaui, junto a Susa, según un responsable del Ministerio del Interior tunecino. Según esta fuente, citada por Reuters, uno de los asaltantes sigue fugado.

También habría sido atacado el hotel Soviva, situado junto al Imperial Marhaba, de la cadena española RIU. Las fuentes han advertido de que el balance de víctimas podría aumentar. El ataque habría sido obra de dos terroristas armados con Kalashnikov, uno de los cuales figuraría entre los fallecidos, mientras que el segundo seguiría fugado, según este medio.

Por otra parte, según el diario ‘Le Dauphiné Libéré’, el atentado de Francia se produjo en la localidad de Saint-Quentin-Fallavier, cerca de Grenoble. Tras llegar los dos hombres en un vehículo, se produjo en la empresa una fuerte explosión que, según los medios franceses, fue provocada por bombonas de gas. Las autoridades encontraron posteriormente la cabeza de un hombre decapitado por los atacantes, en la que habían escrito mensajes islamistas.

Las fuerzas de seguridad han detenido a uno de los dos presuntos asaltantes. En rueda de prensa, el presidente de Francia, François Hollande, ha explicado en Bruselas (donde participaba este viernes en la cumbre europea) que el balance, de momento, era de un muerto y dos heridos y que el detenido “ya ha sido identificado”. Se trata “de un ataque de naturaleza terrorista, dado que se ha encontrado un cadáver con consignas escritas”, ha añadido. 

El Ministerio del Interior ha activado una célula de crisis similar a la que hubo tras el atentado contra la revista Charlie-Hebdo. Esta tarde se reunirá un Consejo de Defensa en el Elíseo para determinar las próximas actuaciones, según ha anunciado el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian. 

Asimismo, un atentado contra una mezquita chií en Kuwait, cuya autoría ha asumido el Estado Islámico, ha causado la muerte de entre cuatro y 13 personas. El atentado se produjo durante el rezo de mediodía, cuando la aljama se encontraba llena de gente.

En Somalia

La oleada de atentados que se está viviendo en el último viernes de junio también ha tenido como escenario Somalia, donde al menos 30 personas han muerto en un ataque perpetrado por Al Shabaab contra una base militar de la misión de la Unión Africana (AMISOM) en el sur del país que habría acabado bajo control islamista, según informan testigos de la BBC y fuentes del grupo armado.

El ataque comenzó cuando un terrorista suicida empotró su vehículo explosivo contra las puertas de la base, cerca de la localidad de Leego, y prosiguió con un asalto por tierra con hombres armados y aún más terroristas suicidas, hasta quince, que detonaron su carga frente a los militares. “Ha sido un ataque muy complejo. Consiguieron infiltrarse en la base tras la explosión inicial”, ha declarado a Voice of America el oficial Mohammed Haji.