Íñigo Méndez de Vigo ha sido nombrado nuevo ministro de Educación, Cultura y Deportes en sustitución de Ignacio Wert. Nacido en Tetuán en 1956, es el IX barón de Claret y, desde 2011, ha sido secretario de Estado para la Unión Europea en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación. Rajoy agradeció a Wert su esfuerzo en sacar adelante, sin apoyo de ningún grupo de la oposición, la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE).

Dicha ley, que la oposición se comprometió a derogar a la primera oportunidad, fue objeto de seis recursos del PSOE ante el Tribunal Constitucional, que los admitió a trámite.

Wert, tal y como ya informó SABEMOS, había solicitado a Rajoy que le permitiese abandonar el Gobierno para mudarse a París con su actual esposa, Montserrat Gomendio, quien fuera su secretaria de Estado de Educación y que hoy ocupa la dirección adjunta de Educación en la OCDE. ¿Su objetivo? Ser embajador de España ante el organismo internacional.

La LOMCE se encuentra en un momento clave. Después de un curso implantada en los cursos impares de primaria, el objetivo era ampliarla a partir del próximo septiembre. Sin embargo, la pérdida de poder autonómico del PP amenaza con frenar su implantación en distintas comunidades. Si tras las próximas elecciones generales gobierna cualquier partido que no sea el PP probablemente será derogada a la menor tardanza posible. El mayor peso en la religión y el menor de las lenguas autonómicas y las asociaciones de padres, entre otras cuestiones, la convirtieron en un texto polémico. El 22 de mayo de 2012 Wert sufrió una huelga educativa general. Fue muy criticado también por endurecer el acceso a las becas Erasmus y exigir viajar con el idioma “ya aprendido”.

Wert fue responsable del cierre de Google News en España tras introducir en la Ley de Propiedad Intelectual (LPI) la obligación de los agregadores de pagar por usar fragmentos mínimos de los contenidos de los medios, se lucrasen o no por ellos. Fue la llamada tasa AEDE. Reforzó además la potestad sancionadora de la sección segunda de la Comisión de la Propiedad Intelectual, la llamada Comisión Sinde, hoy ampliada a Comisión Sinde-Wert.

El ministro saliente, de verbo afilado, gran cultura, total fidelidad a su partido sin ser militante del PP y dilatada trayectoria tanto en el sector públlico como en el privado, fue el más abucheado del Gobierno de Rajoy con diferencia. La búsqueda “Wert abucheado” en Google ofrece ni más ni menos que 28.900 respuestas. Ni su propio hermano se abstuvo de criticarle.

Se despide el ministro que potenció los másteres con la fórmula 3+2, el que hablaba de “españolizar a los niños catalanes” y dijo que los estudiantes que no llegasen al 6,5 de media deberían estudiar otra cosa (en su defensa él fue premio extraordinario fin de carrera en Derecho). Se va el ministro que concedía largas entrevistas a JotDown pero criticaba las “preguntas trampa” de Jordi Évole,

Se va el hombre que dijo que sólo tiraba la toalla al salir de la ducha. Y en eso tiene razón. Que nadie se lleve a engaño: por más que sus enemigos se feliciten por su salida, Wert se ha ido, básicamente, porque le ha dado la gana.

 

Foto: epp group en Flickr