Los equipos de salvamento de la organización humanitaria Médicos sin Fronteras (MSF) han rescatado, desde el pasado 2 de mayo, a casi 4.700 personas que intentaban llegar a Europa en embarcaciones precarias en el Mediterráneo. Entretanto, la UE sigue sin poner en marcha una operación de salvamento que sustituya a la italiana Mare Nostrum , suspendida en noviembre.

La operación de salvamento de MSF comenzó el 2 de mayo y durará hasta octubre, “cuando se espera que miles de personas arriesguen sus vidas tratando de llegar a un refugio seguro en Europa”, según ha informado MSF, que colabora con MOAS (una organización humanitaria de salvamento de inmigrantes, con sede en Malta) en las labores de rescate a bordo del barco MY Phoenix y con otros equipos específicos a través de los buques Bourbon Argos y Dignity I.

La mayoría de los rescatados son desembarcados en Sicilia, donde MSF les proporciona atención médica en el principal centro de la recepción en Pozzallo, en la provincia de Ragusa, y apoyo psicológico en todos los centros secundarios de acogida de esta provincia.

 

El Bourbon Argos

 

 El MY Phoenix

 

Según MSF, “2014 fue el año en el que se produjeron más víctimas mortales”, con más 3.400 personas que “fallecieron en el Mediterráneo tratando de alcanzar Europa”. En 2015, advirtió, ”la cifra de víctimas mortales se prevé aún mayor, dado que incluso se ha reducido la asistencia disponible para socorrer a las embarcaciones en peligro”.

Ejemplo de ello es la decisión del Gobierno italiano de interrumpir, el pasado mes de noviembre, la operación de salvamento de la Marina italiana Mare Nostrum a causa de la falta de fondos por parte de los Gobiernos europeos. “Desde entonces, no ha sido suplida por otra intervención”, denunció la ONG. En estas circunstancias, según los datos de MSF, “alrededor de 1.200 personas han muerto a causa de los naufragios registrados sólo en abril”.

“Europa ha dado la espalda a las personas que huyen de algunas de las peores crisis humanitarias de nuestro tiempo”, declaró Arjan Hehenkamp, director general de MSF. “La decisión de cerrar las puertas y construir alambradas representa que hombres, mujeres y niños se vean obligados a arriesgar sus vidas y emprender un viaje a la desesperada a través del mar”, agregó.

“No podemos poner fin a las guerras y a las desgracias que obligan a las personas a abandonar sus países de origen, pero sí tenemos la oportunidad de reducir el número de muertes y proporcionar asistencia crítica a miles de seres humanos que cruzarán el Mediterráneo este verano”, prosiguió Hehenkamp. “Europa tiene los recursos y la responsabilidad de evitar más muertes en el umbral de su territorio y debe actuar para ponerles fin”, pero los Gobiernos europeos “han optado por dar prioridad a la vigilancia y a la protección de sus fronteras frente al auxilio a quienes tratan de llegar a Europa”, lamentó.

Casi un millar de rescates desde el viernes

Sólo desde el pasado viernes, la operación de localización, rescate y atención médica puesta en marcha en el Mediterráneo Central por MSF ha permitido el rescate de 954 personas, según los datos facilitados por la organización.

El pasado 19 de junio, el Dignity I rescató a 299 personas, entre ellas 22 mujeres (dos de ellas embarazadas) y 14 menores de edad. Todas ellas, que presentaban buen estado físico, fueron transferidas al Bourbon Argos.

Según ha informado MSF, la alerta había llegado al Dignity I a primera hora de la mañana y el rescate de las primeras 88 personas finalizaba a mediodía. Tras la primera intervención, la tripulación recibió alerta de dos embarcaciones cerca de la costa de Libia, de las que fueron rescatadas 211 personas más. La mayoría de los rescatados procedía de Gambia y Senegal, pero entre ellos se encontraban también ciudadanos eritreos, etíopes y malienses.

Al día siguiente, el Dignity I avistó en la misma zona otro bote inflable con 106 personas a bordo. La mayoría de los rescatados eran nigerianos, pero también viajaban eritreos, etíopes, malienses y costamarfileños, entre otras nacionalidades.

Asimismo, el domingo 21 de junio, el  mismo barco rescató otros dos botes con un total de 204 personas a bordo, la mayoría eritreos y etíopes. Entre los 204 rescatados había dos bebés y otros dos menores. Todos se encuentran bien, según MSF. Por último, el mismo domingo, el Bourbon Argos desembarcó en Crotone (sur de Italia) a 732 personas (347 de ellas transferidas desde otros barcos, incluidas las 299 rescatadas por el Dignity I el viernes).

Desde que comenzaron las operaciones, el momento más trágico se produjo el 15 de junio, cuando la pequeña lancha de goma en la que viajaban 25 personas (muchas de las cuales no sabían nadar) comenzó a hundirse, lo que provocó el pánico entre los pasajeros cuando estaban a punto de ser trasladados al Bourbon Argos.

Algunos de los afectados pudieron agarrarse a los chalecos salvavidas y a otros materiales de salvamento de la propia lancha, pero un hombre pereció ahogado y desapareció antes de poder ser rescatado. Varios de los pasajeros informaron también de la desaparición de otros dos hombres, pero este extremo no ha podido ser confirmado.

 Imágenes | Gabriele François Casini/MSF y MOAS