El Partido Popular ha recuperado, ocho años después, el gobierno de la Diputación de Lugo gracias al pequeño “tamayazo” protagonizado por el alcalde de Becerreá, Manuel Martínez, quien ha decidido romper la disciplina de voto del PSOE y propiciar la elección de Elena Candia, alcaldesa de Mondoñedo, como presidenta de este organismo.

Según informó este miércoles La Voz de Galicia, el PSdeG había llegado a un acuerdo con el BNG, antes del pleno de la Diputación, para otorgar la presidencia al alcalde de A Pontenova, Darío Campos.

Esa decisión suponía sacrificar al candidato elegido por el partido, el propio Manuel Martínez, que había sido vetado por los nacionalistas por una imputación por malversación relacionada con unas obras de la Diputación.

El alcalde de Becerreá, que había dicho en su día que no iba a aceptar ser sacrificado como le ocurrió al anterior regidor de Lugo, José López Orozco, no aceptó su postergación y finalmente se vengó votándose a sí mismo y propiciando la elección de Elena Candia, alcaldesa de Mondoñedo desde las recientes elecciones del 24 de mayo y portavoz provincial del PP en el anterior mandato, quien se convierte así en la primera mujer presidenta de la Diputación de Lugo.

Un caso parecido sucedió el pasado 13 de junio en el ayuntamiento guipuzcoano de Andoain, donde el voto en blanco del concejal Gregorio Olasagasti, un independiente integrado en el grupo del PNV, permitió la elección de la candidata de EH Bildu, Ane Carrere (EH Bildu), incumpliendo con ello el pacto al que habían llegado las ejecutivas del PNV y el PSE-EE en favor de la candidata socialista, Maider Lainez.

Olasagasti compareció este miércoles ante los juzgados de Bilbao para declarar ante el Fiscal Superior del País Vasco, Juan Calparsoro, quien ha abierto una investigación sobre lo acaecido, según ha informado Efe.