El auge de la marca blanca, sumado a la venta de Panrico a fondos de capital riesgo y algunas decisiones controvertidas, están detrás del lento y sostenido declive de la panificadora española.

El descenso a los infiernos de Panrico se ha consumado. Su competidora, el grupo mexicano Bimbo, va a comprar la compañía a su actual dueño, el fondo de capital riesgo Oaktree.

Todo empezó cuando la familia Costafreda, tradicional propietaria de la firma, se deshizo de su participación en Panrico, para que el fondo de capital riesgo Apax Partners se quedara con un 75% del accionariado, con intenciones ampliar esta cuota hasta el 100%. Era 2005 y España estaba en la Champions League de la economía, pero las cosas no tardaron en torcerse.

Cuando la crisis explotó, aunque las consecuencias no fueron inmediatas, sí se dejaron sentir al poco tiempo. Las personas cambiaron sus hábitos de consumo y pasaron a pedir el jamón de york en lonchas finitas para que cundiera más y a comprar productos de marca blanca.

El éxito que han tenido en los últimos años estos productos “genéricos” de bajo coste es una de las razones que se encuentran detrás del ocaso de Panrico. Además, el crecimiento de la marca blanca ha ido de la mano del éxito de Mercadona, que en la última década ha consolidado un modelo de interproveedores, que suministran productos en base a unas relaciones comerciales de confianza y a largo plazo con la cadena.

De hecho, una de estas compañías que abastecen a Mercadona, el Grupo Siro, informó en su memoria anual de 2014 de que habían ganado 10 puntos de cuota de mercado en el sector del pan de molde gracias a sus formatos de ahorro.

Decisiones controvertidas

Se suele tener miedo a la entrada del capital riesgo en las empresas, porque son fondos que buscan el retorno de una inversión y no son una empresa familiar, que podría tener vínculos sentimentales con la producción. Es más, algunos dirían que una panadería nunca va a funcionar si en vez de una familia de panaderos son estos fondos los que manejan el obrador.

Panrico no iba bien y tenía una deuda insostenible. Tras dos operaciones de reestructuración de su pasivo, el fondo Oaktree pasó a controlar el 100% de la compañía.

Durante la época de los fondos en Panrico se tomaron decisiones controvertidas, como el envasado de los Donuts en plástico, que no gustó entre los consumidores

Sea como fuere, durante la época de los fondos en Panrico se tomaron decisiones controvertidas, como el envasado de los Donuts para que mantuvieran mejor su frescura. La medida no cuajó en el mercado y muchos consumidores acabaron recibiendo el mensaje al revés: “estas roscas son industriales -pensaban- porque están envueltas en plástico”.

Crisis, marca blanca y decisiones polémicas; era una combinación letal. Pronto, los problemas se trasladaron a la producción y a los trabajadores, aunque hace un año la Audiencia Nacional declarara injustificados 155 despidos dentro de los planes de reestructuración de plantilla.

En diferentes dosis, todos estos factores componen la receta del declive de Panrico, que ahora, si recibe la bendición de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), pasará a integrarse con quienes hasta hace unos días eran sus enemigos.

 

Foto: Flickr – Valerie Reneé