Al menos nueve personas murieron, entre ellas un senador, en la noche del miércoles al jueves después de que un hombre de raza blanca abriera fuego en el interior de una iglesia de la comunidad negra de la localidad de Charleston, en el estado estadounidense de Carolina del Sur, según ha confirmado la Policía local.

 

Según las fuentes policiales, el sospechoso, que aún no ha sido detenido, es un hombre blanco de 21 años y de complexión delgada, que llevaba una sudadera gris con capucha, vaqueros y botas, tal y como apuntaron fuentes policiales, que precisaron que se trata de un individuo peligroso y que va fuertemente armado. La Policía ha distribuido imágenes del sospechoso captadas por una cámara de vídeo en el momento en que entraba en la iglesia.

 

 

 

Ocho feligreses murieron en el lugar y el noveno falleció posteriormente en el hospital, según la Policía. En el momento del tiroteo había trece personas en el lugar, incluido el autor de los disparos, según la CNN. Tres personas sobrevivieron, entre ellas una niña que se hizo la muerta. Poco después de la matanza, según el portavoz de la oficina del sheriff de Charleston, Erick Watson, se registró una amenaza de bomba cerca de la iglesia, pese a lo cual la zona no fue evacuada.

El suceso se produjo en la Iglesia Episcopal Metodista Africana (AME) Emanuel, según ha informado el representante del distrito, Wendell G. Gilliard, a la cadena estadounidense CNN. El templo celebra todos los miércoles un encuentro de estudio de la Biblia. Entre los fallecidos figura un senador del Estado de Carolina del Sur, el reverendo Senator Clementa C. Pinckney, según ha informado un acitivista local por los derechos civiles, Elder James Johnson. Pinckney, de 41 años, ejercía de pastor en la iglesia y se encontraba en su interior en el momento del asalto. 

El senador Clementa C. Pinckney

“El único motivo por el que alguien entra en una iglesia y dispara a la gente que reza es el odio”, declaró el alcalde de Charleston, Joe Riley, a la CNN. “Ha sido el acto más intolerable e increíble posible”, prosiguió. “La gente participaba en la oración del miércoles, era un ritual de unión, en el que se rezaba a Dios, y una persona horrible llegó y empezó a disparar, es algo inexplicable”, añadió el alcalde.

Las raíces de la Iglesia Episcopal Metodista Africana (AME) se remontan a 1791, cuando un grupo de esclavos y negros libres fundó una congregación metodista que años después, en 1816, se separó de la Iglesia Episcopal Metodista de Charleston por discrepancias con sus miembros de raza blanca sobre los lugares de enterramiento.

En sus primeros años, tanto su líder, el pastor Morris Brown, como otros feligreses tuvieron problemas habituales con la justicia por violar las leyes contra la protección de esclavos y hombres negros libres sin la debida supervisión de los blancos.

En 1822, el templo fue incendiado después de que se conociera un plan para la rebelión de esclavos supuestamente organizado en el templo. Denmark Vesey, un carpintero manumitido de la esclavitud, fue ejecutado junto a otras 34 personas por su participación en el plan.

El edificio fue reconstruido, pero en 1834 se interrumpieron las reuniones a causa de una ley que prohibía las congregaciones formadas únicamente por negros. Desde entonces, y hasta la guerra civil de 1865, la congregación se reunió clandestinamente. Una vez legalizada, la AME sufrió otro contratiempo en 1886, cuando el templo fue destruido por un terremoto.

 

Martin Luther King en la iglesia de Charleston

 

Durante las movilizaciones por los derechos civiles de los años sesenta del siglo XX, la iglesia de Charleston fue lugar habitual de reunión de sus líderes, entre ellos el mismísimo Martin Luther King.

En la actualidad, la iglesia, de estilo historicista gótico, tiene espacio para 2.500 feligreses, lo que le convierte en el templo para afroamericanos de mayor capacidad de Estados Unidos. En 1985, el edificio fue incluido en el Registro Nacional de Lugares Históricos.

Imágenes | http://www.live5news.comCNN, The King Center