Una de las características de las nuevas corporaciones municipales surgidas tras las elecciones del 24-M es que, por su voluntad de afrontar el cambio en las instituciones, también parecen empeñadas en realizar transformaciones que van más allá. Por supuesto, para juzgar los resultados de sus propuestas habrá que esperar los consabidos 100 días de cortesía. Pero eso no nos hace sentirnos menos sorprendidos ante ciertas elecciones puramente estéticas. La concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Barcelona se ha transmutado en consejería de Ciclo de Vida, Feminismo y LGTBI (lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexuales). Podíamos imaginar que el recurso a ciertas neolenguas sería parte del proceso, pero no puedo dejar de pensar, mientras tarareo a Elton John y Tim Rice, si era este tipo de cambios los que exigían los ciudadanos.

El Consejo de la Juventud de Barcelona ha criticado duramente la desaparición de una concejalía específica, y que hayan pasado a formar parte del área de Derechos Sociales de la nueva Concejalía de Ciclo de Vida, Feminismo y LGTBI.

 

Críticas del cjb

Los jóvenes, junto con mujeres y población migrada, son uno de los colectivos más vulnerables y que ha sufrido más la crisis económica . La precariedad y el paro son características estructurales de la juventud pero éstas se han visto agravadas desde el inicio de la recesión tal y como nos indican algunas cifras de la ciudad de Barcelona: el paro entre personas menores de 25 años ha aumentado un 60% desde 2008 y un 54% entre menores de 30 años; la población joven desempleada en 2014 ha sido de 32.300 personas (una quinta parte del total); el paro de larga duración (indicador de riesgo de exclusión social que entre la juventud puede tener consecuencias negativas a lo largo de toda la trayectoria laboral) se sitúa en el 14,7% entre las personas menores de 30 años; y la temporalidad laboral juvenil es del 42% (el 90% de los contratos formalizados durante el 2014 en la ciudad fueron temporales). Esta situación ha abocado a muchas barcelonesas y barceloneses a marchar al extranjero en busca de oportunidades laborales y vitales que no encuentran en su ciudad: en la actualidad hay 22.020 jóvenes de entre 15 y 29 años registrados en el extranjero, un 62,5% que en 2009.

Ante esta situación, el CJB considera imprescindible que la lucha contra el paro, el exilio y la precariedad juvenil se conviertan en una de las prioridades del nuevo Consistorio y utilicen herramientas como el Plan de Choque contra el Paro Juvenil y el Plan Director de Políticas de Adolescencia y Juventud 2013-2016 para hacer frente a esta lacra social. Desgraciadamente, el primer gesto conocido en este sentido es la desaparición -después de 20 años-, de la palabra “Juventud” de la concejalía que impulsará políticas juveniles transversales, decisión totalmente decepcionante para la juventud y las entidades juveniles de la ciudad.

Al menos, se puede decir que el resto de nombres de concejalías en Barcelona son bastante menos chanantes, y al menos Colau tuvo el buen sentido de corroborar, antes de su investidura y reflejando el compromiso institucional de todos los partidos (excepto la CUP), la firma de la prórroga del Mobile World Congress, la gran feria mundial de la telefonía móvil que, si todo sale bien, se celebrará en la Ciudad Condal al menos hasta 2023. Eso si los organizadores, la patronal GSMA, refrendan dicha decisión. Y parece predecible que lo hagan, ya que Colau ha aceptado un acuerdo que contemplaba todos los puntos que, sobre el papel, se le exigían a la ciudad.

Marea Atlántica en A Coruña ha reorganizado las competencias de las concejalías por completo, pero al menos desde el punto de vista de los nombres, nada resulta demasiado llamativo. Las concejalías de Ahora Madrid también han sufrido cambios, pero ninguno tan radical como éste. Ha creado tres nuevas, pero ninguna tan sorprendente como la barcelonesa.

Zaragoza en Común ha presentado un esquema sin grandes disparates; José María González, alias Kichi, ha relevado ya a Teófila Martínez en el Ayuntamiento de Cádiz pero no ha anunciado aún ninguna reorganización. Se ha sorprendido, eso sí, de que su nuevo despacho sea más grande que su casa. Es en Santiago donde nos encontramos otra concejalía curiosa, la de Deportes, Juventud y Bienestar Animal, dirigida por la militante de Izquierda Unida Noa Morales. Forma parte de una promesa electoral según la cual el Ayuntamiento premiará de algún modo a los dueños que traten bien a sus mascotas.

En suma, podemos considerar que, más allá de la sorpresa inicial tras la creación de esta nueva concejalía en Barcelona, este tipo de neolenguas no formarán, al menos de forma recurrente, del panorama municipal en España.