El mantra de la innovación es algo que va ligado a las empresas tecnológicas en su propia necesidad genética. No se entiende el progreso de estas compañías sin un grado máximo de innovación y desarrollo. Así, Huawei es una partida que pretende jugar a lo grande.

En el marco del ‘Huawei Innovation Day’ celebrado durante esta semana en Munich, donde SABEMOS ha tenido la oportunidad de asistir, uno de los principales temas a tratar -por no decir el más importante- tiene que ver con la innovación. En toda su vertiente.

Ya no se trata de una cuestión competitiva. En estos momentos la innovación va un paso más allá, sobre todo por la conectividad y la relación que se crea entre empresas de distintos ámbitos para las que se deben dar respuestas. Desde un reloj inteligente a un coche conectado, y lo que vas más allá, integrar a los dos en el mismo sistema, que a su vez se puede controlar con un dispositivo móvil, supone enfrentarse a nuevos retos profesionales para dar mejores respuestas.

En este complejo entramado Huawei ha desarrollado una serie de centros de innovación por toda Europa. Así, según datos facilitados por la compañía china, cerca de 76.000 empleados del gigante tecnológico están directamente vinculados con el área de I+D, lo que supone el 45% del total de empleados de Huawei (170.000); el 75% de los empleados en las oficinas de Huawei de fuera de China son locales (en el caso de España, esta cifra es del 85%).

Por lo que respecta al viejo continente y la apuesta de la empresa asiática, de los cerca de 10.000 empleados que Huawei tiene en Europa, 1.200 realizan su actividad en uno de los 18 centros de I+D que Huawei tiene en 8 países de Europa, como es el caso del centro de Munich que tuvo ocasión de visitar la prensa durante el ‘Huawei Innovation Day’.

En cuanto a la inversión en I+D: en 2014 Huawei destinó 6.600 millones de dólares (lo que supone un 14,2% de los beneficios del grupo y un incremento del 29.4% con respecto a la inversión de 2013); la inversión de Huawei en I+D durante los últimos 10 años asciende a los 30,700 millones de dólares.

Las tripas del European Research Institute

Por dentro el European Research Institute es intrigante. Un centro de los que sorprende por su pulcritud, los pasos acordes de sus trabajadores y la indiferencia al mundo exterior. Se trata de trabajar, hacerlo siempre lo mejor posible. Muchos de sus experimentos, si es que se pueden llamar así, se centran en la mejora de redes, las condiciones de audio para los dispositivos móviles, y la mejora en general de sus productos, tanto a nivel de consumo como de infraestrcuturas.

Aunque para conocer este centro avanzado de alta tecnología, nada mejor que una historia de primera mano, concretamente un trabajador del propio centro.

El reto de Huawei pasa por este tipo de centros y el desarrollo que se lleva a cabo dentro de los mismos. Las nuevas necesidades de conectividad suponen un desafío mayúsculo. El secreto dentro de estos lugares es máximo. De hecho, no se permiten obtener imágenes a la prensa dentro de los edificios. Sus ideas se guardan como tesoros que pueden cambiar el desarrollo tecnológico y así se custodian.