Este sábado el Corral de la Morería acoge un peculiar espectáculo para despertar los sentidos. ‘Flamenco & Sherry Experience’, con la dirección del flamencólogo José María Castaño, la voz del cantaor José Carpio ‘Mijita’ y el toque de Antonio Higuero, muestra la relación intensa entre vino de jerez y cante jondo, donde la cata y el flamenco van de la mano hasta poder explicar, por ejemplo, por qué el fino sabe a bulería o la soleá suena a oloroso…

Contaba el ilustre escritor recientemente fallecido Juan de la Plata, que fue en los tabancos jerezanos (antiguos despachos de vinos) donde nacieron las mejores coplas del flamenco. Allí posiblemente encajaría que el quejío de una bulería supiera a vino fino o que cada sorbo de oloroso evocara el sentimiento de una soleá … Lo que seguro nació fue la poderosa relación entre vino y cante en una de las cunas de dos de los elementos culturales que luego mejor han representado en el extranjero, y perdonen lo viciado del concepto, la ‘marca España’.

Ese maridaje tan peculiar es el que se intenta explicar en ‘Flamenco & Sherry Experience’, un espectáculo para despertar los sentidos, y no es una frase hecha. En este acto de ‘Las Noches Brujas’ del Corral de la Morería madrileño (sábado 20 de junio, 00:15, 19 euros) se mezclan el olfato, vista y gusto de los diferentes vinos jerezanos (fino, oloroso, palo cortado, amontillado, Pedro Ximénez…) con el oído de los cantes flamencos. Pero no se trata de una mera cata con música, como explica el flamencólogo José María Castaño: “Interpretamos cada tipo de vino de una forma flamenca, identificándolo con un palo. No es una cata con una actuación de fondo. La relación entre música y vino es ancestral. Recuperamos en cierta manera esa terapia emocional que se daba en los tabancos, olvidar las penas tomándose unos vasos de vino y terminar arrancándose a cantar. No hemos inventado absolutamente nada”.

Pero sí fue a Castaño al que se le ocurrió unir ambos elementos, cuya mezcla se había usado más como imagen estereotipada con fines turísticos o publicitarios. Esta vez la relación se presenta de una forma razonada: “Estaba en una cata en una bodega escuchando la definición del palo cortado. Y pensé que se podía explicar una seguiriya casi con las mismas palabras, que había notas que se asemejaban a los matices de este vino”. Y así, el espectáculo ya ha pasado con éxito por escenarios tan variados como Amsterdam, Dublín, Nimes… y este sábado, curiosamente, se representa por primera vez en Madrid. “¿Que por qué viene la gente? Creo que, además de la atractiva mezcla de vino y cante, tienen curiosidad y se preguntan: ‘A ver este tío cómo es capaz de relacionar un fandango con una copa de Pedro Ximénez”.

Y eso es lo que intentará demostrar este sábado acompañado al cante por José Carpio ‘Mijita’, una de las voces actuales representativas de la Plazuela jerezana; el toque de Antonio Higuero, el respaldo de la enóloga Marina García y, por supuesto, buenos vinos. Todos de la bodega jerezana González Byass, que aporta los distintos ‘caldos’, desde una edición limitada del popular fino Tío Pepe al exclusivo ‘Pedro Ximénez Noé’. Desde luego, una vuelta de tuerca al espectáculo con consumición incluida. Porque de eso trata, de degustar el flamenco… y escuchar al vino.